nuevamente: “Si no nos dan todo lo cio fue absoluto y el miedo invadió
que tienen, nos llevamos al peque- mi cuerpo; el tiempo se paralizó, los
ño”. Solo faltaba mi mamá por llegar, pensamientos se esfumaron y me
es una persona nerviosa y con ansie- encontré junto a mi peor pesadilla:
dad, por lo que le rogué atemorizada la muerte de mi madre.
al señor que se encontraba con no- Entre sollozos y un alto nerviosis-
sotras que por favor la trataran con mo escuché su voz cada vez más cer-
cuidado y no la asustaran. Para nues- ca y junto con ella volvió mi alma al
tro infortunio ocurrió lo contrario. cuerpo. Apenas la observé, lo prime-
Pasadas unas pocas horas escu- ro que visualicé fue un leve golpe en
chamos un auto estacionarse, dilu- la mejilla derecha, y la forma en que
cidamos que era nuestra madre. El se tomaba fuertemente su mano iz-
ladrón nos preguntó ansiosamente quierda, en estado de alexitimia y
quién había llegado y al responder- con un pánico estremecedor.
le, corrió a avisarle a sus compañeros
Tras el arribo de mi madre todo se
que era hora de actuar.
aceleró. Los invasores se la llevaron
La angustia penetró mi cuerpo y a otra zona y yo rezaba para que se
sentí la mano de mi hermana suje- terminara el asalto. Recuerdo haber
tando la mía. Rezaba suavemente un escuchado a uno de los bandidos co-
Padre Nuestro cuando un grito des- mentarle a otro de sus compañeros:
esperado estremeció la casa. El silen- “Ya vámonos, no vamos a conseguir
53