Zaguán Literario 07 Zaguán Literario 07 | Page 55

nada más”, y volvieron indicándonos que su objetivo se había cumplido. Mi hermana llamó al 911 e inme- diatamente mi hogar se vio rodeado El hombre que me quitó el sue- de patrullas y un garbullo de policías ño ingresó al baño y observé en su que verificaban el perímetro y ana- mano una sábana blanca, supe que lizaban la grave situación. El lapso seríamos amarradas. Así fue, el rap- posterior fue confuso: autoridades tor nos sujetó las manos y pies, ase- buscaban rastros, familiares preocu- gurándose que no lográramos desa- pados, llamadas inesperadas y, den- tarnos mientras escapaban. tro de esa situación, yo estaba en es- Al terminar de maniatarnos, con tado lacónico. Los días transcurrieron y el shock esperáramos 15 minutos desde su poco a poco se desvaneció, pero los huida para desamarrarnos y llamar fantasmas me perseguían. El sueño a alguien… Así fue, luego del tiem- desapareció, las noches en vela se po esperado, logramos desatarnos fueron sumando, el miedo de abrir y analizar la casa. Estaba revuelta, los ojos al despertarme era cada vez como si un terremoto hubiera pasa- más grande y estar en mi hogar era do por cada una de sus alcobas; se agobiante… No logré vivir en paz llevaron la comida, la ropa, los zapa- hasta encontrarme en un avión de tos, las televisiones, las joyas, dinero; regreso a México, soñando con nun- en resumen, casi todo. ca más vivir en el averno otra vez. 54 arma en mano nos advirtieron que