Zaguán Literario 07 Zaguán Literario 07 | Page 50

Al principio uno desconoce cómo tan familiar e íbamos acompañados. sentirse respecto a tanto movimien- ¿Qué podría pasar? to, tanto frenesí. Puede ser descon- Caminamos, pero cada vez nos sen- certante; pero bastan unos minutos timos más inseguros. Mi papá deci- para que uno sepa qué está pasando dió adelantarse un poco para ver si y logre acostumbrarse. alcanzaba a observar el restaurante Pronto nos percatamos que escogi- a lo lejos. Mi hermana caminaba jun- mos un buen día para ir. En el Zócalo to a mí mientras me expresaba su había todo un evento respecto al Sú- deseo por salir de ese lugar. Giré la per Tazón, el cual se jugaría ese mis- cabeza para decirle que ya casi lle- mo día. El partido era entre los Patrio- gábamos. Devolví mi mirada hacia el tas de Nueva Inglaterra y las Águilas frente y lo siguiente que vi es la pe- de Filadelfia, así que había aún más sadilla más grande de cualquier hijo. concurrencia que la acostumbrada. Un hombre ancho y con una furia Muchas familias corrían de un lado tremenda ahorcaba a mi papá por a otro para formarse en las distintas el cuello sin razón aparente. ¿Qué se actividades; otros simplemente que- hace en un momento así? ¿Quién te rían encontrar un lugar para ver el prepara para ese tipo de situaciones? partido en una de las muchas panta- Mi reacción fue correr hacia el llas que había en el lugar. hombre, tomarle la mano que tenía Nosotros no somos muy fanáticos colocada en el cuello de mi papá y, de ese deporte; después de pasear- quitársela de ahí con brusquedad. nos un rato, optamos por buscar un Súbitamente todo se salió de con- lugar para comer. Mi papá decidió trol. La adrenalina se acumuló en mi que deberíamos ir a un sitio que fre- cuerpo y dejé de sentir el dolor que cuentaba mucho cuando era joven: causaba un segundo hombre gol- un restaurante de comida árabe. peándome en la espalda. ¿Cómo un Aceptamos acompañarlo, aunque paseo familiar terminó de esa forma? con un poco de disgusto. La calle Me coloqué a la espalda de mi pa- de Uruguay es peligrosa en algunos dre, si lo lograban tirar yo no podría rumbos, pero como era un domingo solo contra dos atracadores. Oí a mi 49