Zaguán Literario 07 Zaguán Literario 07 | Page 51

hermana gritando mi nombre para sujetos, aquellos atacadores, el hur- que me alejara, pero no podía, mi to signifique pagar una deuda, com- brazo era lo único que detenía la prar comida o que su crimen solo mano del sujeto gordo para impedir- haya sido por diversión, pero me di le llegar al cuello de mi padre y lo las- cuenta lo que significa que el nacio- timara. El segundo individuo seguía nalismo creado durante tantos años aporreando cualquier parte de mi de historia nacional sea destruido en cuerpo que podía. Sentí un golpe en un abrir y cerrar de ojos. ¿Sabrán que la costilla. Mi reflejo fue voltearme y se robaron algo más que solo algo empujarlo. Consiguió lo que quería: material? finalmente dejé libre a mi papá. ¿Será verdad? ¿Somos nosotros el El primer sujeto se apresuró a to- problema del país? Son preguntas marlo de nuevo. Jaló algo y ambos que no deseo responder y, al pare- corrieron. Fue entonces que me di cer, nadie quiere. cuenta de su objetivo: una cadena que mi padre traía colgada fue el móvil para tal acto. Se perdieron a lo lejos. Mi papá, mi hermana y yo corri- mos de regreso al Zócalo para tratar de digerir lo que acababa de pasar. Fue entonces cuando sentí que algo se escurría por mi brazo. Un peque- ño río de color rojo bajaba hasta mi dedo y goteaba poco a poco. No era mío, estaba seguro. Tampoco de mi papá. Una lucha entre culpa y satis- facción nació en mi interior. Recuerdo el episodio como si hu- biera durado toda una eternidad, pero en realidad no tomó más de cin- co minutos. Puede que para aquellos 50