Zaguán Literario 07 Zaguán Literario 07 | Page 45

una cuna vacía. En una silla en la sala parte de la película que los especta- se encontraría a una mujer –en sus dores se saltarían. La chica de azul me gritó: “¿Baila?”. la hinchazón en sus párpados y sus La respuesta es sí, aunque no quería ojos rojos, pero hace unos meses le bailar. Sé lo que esta niña intentaba hubieras calculado 18 años. No es- hacer, pero en ese momento cual- taría sentada en la silla, sino en la quier cosa habría sido insuficiente misma posición en la que yo estaba: para calmar el infierno que crecía en acurrucado como bebé, con la cabe- mi interior. Éste era tan grande que za entre las piernas. En la habitación mi cuerpo entero se sentía pesado. hay otra silla, la mía. Pero no estoy en Aun así me paré y caminé hacía ella, aquel asiento, ni sostengo la mano cada paso se sentía como si estuvie- de la mujer ni lloro con ella. Dolería ra cargando rocas sobre mi cuerpo, y estar ahí; también duele no estarlo. de alguna forma lo estaba haciendo. Mis venas se encontrarían expuestas Tomó mi mano y puso sus brazos so- junto a mi corazón y Diana estaría lis- bre mis hombros. Todo pareció des- ta para desangrarme vivo, con odio aparecer frente a mis ojos: las pre- y culpa me acuchillaría. Ésta sería la guntas y los arrepentimientos. Agua 44 veinte– en bata. Parece de 40 por