Vigésimo primer Informe de Calidad de Vida en Bogotá Informe-Calidad-De-Vida-2019 | Page 137

Informe de Calidad de Vida en Bogotá Seguridad y Convivencia Ciudadana comportamiento, crucial en la medición de la calidad de vida de los ciudadanos. De acuerdo con la Encuesta de Percepción Ciudada- na de Bogotá Cómo Vamos 2018 apunta a que el 57% de los encuestados perciben a la ciudad como insegura, en contraste con un 15% que la percibe como segura. No obstante, el 41% de las personas señala sentirse segu- ro en el barrio en el que vive, frente a un 34% que dice sentirse inseguro. En este orden de ideas, el hecho de que el 60% de los ciudadanos opine en esta medición que el servicio de cámaras de vigilancia ha mejorado la seguridad en la ciudad. Por su parte, en la Encuesta de Percepción y Victimi- zación de Seguridad en Bogotá (EPV) de la CCB, indica que la percepción general de inseguridad se mantie- ne relativamente estable, pasando de 60% en 2017-II a 61% en 2018-II. Lo anterior se contrasta con los resul- tados obtenidos cuando se les pregunta a los ciudada- nos si consideran que el barrio en el que habitan es se- guro o inseguro. La EPV 2018-II señala en este periodo que el 55% de los encuestados consideran que el barrio en el que viven es seguro (22%) y relativamente segu- ro (33%), frente a un 44% que asevera que su barrio es muy inseguro (9%) e inseguro (35%). Es importante resaltar que, por primera vez en la historia de Bogotá, un Plan Distrital de Desarrollo incluyó en sus metas los indicadores de percepción de seguridad en la ciudad y en el barrio, razón por la cual mantener el análisis de ambos se hace relevante. Los resultados de la EPV 2018-II también indican que Chapinero, Usaquén y Barrios Unidos son las lo- calidades con la percepción de seguridad en el barrio más alta. En contraposición, Rafael Uribe, Kennedy y Usme tienen la percepción de seguridad en el barrio más baja. De igual manera, indica que en Ciudad Bo- lívar, Barrios Unidos, Puente Aranda, La Candelaria y Mártires se redujo, en promedio, 6 puntos porcentua- les el número de personas que considera que la inse- guridad en la ciudad ha aumentado. Dada la importancia de conocer cómo se genera la percepción de seguridad en el ciudadano, es importan- te mencionar que el 44% de los encuestados en la EPV 2018-II indicó que los noticieros de televisión constitu- yen la principal fuente de información, seguido de la ex- periencia personal. Lo anterior es relevante ya que, para el mismo periodo, el hurto se posicionó como el delito que más le preocupa a la ciudadanía, con un 47%, se- 137 guido de la venta de drogas, con un 10%, y el homicidio, con un 10%. Lo anterior es congruente considerando el énfasis que han puesto los medios de comunicación al cubrir episodios relacionados con estos eventos. Es claro, entonces, que la manera en la que los medios de comunicación abordan los factores que inciden sobre la seguridad ciudadana influye sobre la percepción de la sociedad acerca de la misma. En el mismo sentido, el 60% de los encuestados se- ñaló que el espacio que consideran más inseguro son las calles y avenidas (60%) y el transporte público (30%) frente a posibles atracos y/o lesiones a los ciudadanos. Lo anterior es proporcionado considerando la pregun- ta de si la inseguridad ha aumentado, disminuido o se mantiene igual en espacios públicos como es el caso del transporte público, el cual lidera el ranking con un 63%, seguido del espacio público con establecimientos comerciales (49%) y las calles o avenidas (48%), las cuales aumentaron en seis puntos porcentuales res- pecto a la medición anterior. Así mismo, se mantiene la tendencia de aumento en el indicador de percepción de inseguridad en el transporte público, el cual supera el 50% en las últimas 6 mediciones. Ahora bien, por los resultados anteriores se podría inducir que hay una percepción generalizada de que el delito ocurre con mayor frecuencia en espacios amplios y, a su vez, en espacios con mayor visibilidad. Esta tesis podría ser de alguna forma reforzada por los resulta- dos obtenidos cuando se les pregunta a los bogotanos si han sido o no testigos de un delito. Como resultado, el 57% afirma no haber sido testigo de un delito, mientras que el 43% afirma lo contrario. En suma, el 44% de la población que respondió haber sido testigo de un delito señaló que su reacción frente a éste fue nula; apenas un 28% dijo haber llamado a la Policía, el 13% dijo ha- ber gritado y el 9%, asistir a la persona. Los resultados de la EPV 2018-II también muestran que los bogotanos perciben que la inseguridad ha au- mentado por presencia de grupos, tales como bandas, pandillas juveniles y mafias, entre otros, en un 38%. Sin embargo, las cifras actualizadas sobre delincuen- cia juvenil en la ciudad de la Secretaría Distrital de Seguridad, Convivencia y Justicia señalan que la parti- cipación de jóvenes en actos delictivos se ha reducido en un 32% en todos los delitos desde el comienzo de la Administración Peñalosa y existe, actualmente, una tasa de reincidencia del 3%, tal como lo afirmó Jairo