Que una mañana cualquiera, la que menos nos imaginamos, al despertar, la esperanza del sueño cumplido se nos va a dar. Porque a la larga o a la corta, todo llega, y siempre debemos saber que el tiempo que tarde en llegar seguramente alguna enseñanza nos dejara, ya que nada pasa porque si, siempre hay una razón de ser, todo es perfecto a pesar de lo imperfecto y todo está dado para que al final lo podamos lograr, más allá de lo que tuvimos que pasar.
Porque las oportunidades siempre están aunque a veces nos cueste verlas, o a veces no sepamos bien como las vamos a aprovechar. Entonces digan lo que digan, piensen lo que piensen, nunca dejemos de esperar esa mañana al despertar. Porque las esperanzas, nunca debemos perderlas, celebremos por adelantado ya que eso no está nada mal, jamás bajemos los brazos levantémonos una y mil veces si es necesario pero DEJAR DE SOÑAR… JAMÁS.