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AMOR, RESPETO Y DIGNIDAD

a discriminación y la explotación sexual son testigos de muchos de estas prácticas que tienen por objeto a la mujer. Pero una las situaciones más duras y difíciles son las de las mujeres inmigrantes, a las que se les obliga a prostituirse. Las agresiones a las que están sometidas estas mujeres es una dura realidad.

En los últimos años los medios de comunicación han reflejado los problemas generados por la prostitución en las calles más que la situación real que pasan estas mujeres. El tráfico de personas y la trata de blancas, además de ser delitos contra la dignidad, son formas de violencia de género, de abuso ante la indefensión de las mujeres.

La utilización de estas mujeres como mercancía y su explotación sexual y laboral dan lugar al término “esclavitud moderna”, prohibida en los países desarrollados.

Las ganancias económicas de estos negocios a nivel mundial llegan a unos 7.000 millones de euros. En España sobre el año 2000 se desarticuló una red que generaba unos mil millones de euros. El tráfico de mujeres es un negocio de poco riesgo y elevado beneficio, lo que hace que crezca el tráfico de estas personas.

Es difícil delimitar la aparición del tráfico de mujeres. Estas personas emigran de sus países para encontrar algo mejor, pero muchas de ellas serán objeto de explotación, humillaciones y persecución legal.

Además, la inmigración está vinculada con la prostitución siendo el núcleo de las mujeres traficadas, según información de las Brigada Central de Extranjería de la Policía, de las 117 redes de mafias que hay, 82 eran de prostitución. Hay muchas causas que favorecen el tráfico y explotación sexual de las mujeres, podemos distinguir las siguientes:

1.Causas en los países de origen.

La pobreza y miseria: Casi siempre las victimas provienen de un país de pobreza extrema.

Situaciones de violencia y de guerra: Otros elementos que se tienen en cuenta son los conflictos civiles y militares que crean necesidades de salir de esas situaciones, lo que hace más fácil que las víctimas caigan en esas redes.

La feminización de la pobreza: La explotación es común en hombres y mujeres, pero la mayoría de estos sucesos le ocurren a las mujeres debido a la desigualdad que padecen en los hábitos de vida. No tienen el mismo derecho a la cultura, educación, derechos de propiedad, política y social, en muchos de estos casos están sometidas a la violencia y abuso. En países africanos o asiáticos existe una tradición, que la mujer es propiedad del varón, por tanto carne de cañón para la esclavitud de compra y venta.