2.Causas de los países receptores.
La supremacía del mercado y del consumo en las sociedades del bienestar son las principales causas de referencia en los países receptores. Las leyes del mercado, la oferta y la demanda y la sociedad del consumo, funcionan en la industria del sexo. Si hay hombres dispuestos a pagar por un servicio, habrá oferta entonces
.
En muchos países la mujer es la mercancía perfecta para satisfacer las necesidades del cliente que genera riquezas y crea empleo.
A la víctima se la utiliza como un objeto que se puede comprar, vender, cambiar y utilizar solo para el goce del cliente. En nuestras sociedades queremos prostitutas, pero no las tratamos como personas.
Vacío legal en el ámbito nacional e internacional: La compensación que se le exige a la mujer es de un valor tan alto que corre riesgos, su vida y también sus familiares.
3.Intervención social y acciones desarrolladas.
El gobierno de España, a través de sus centros de información y asesoramiento jurídico empezó en 1997 a detectar situaciones de tráfico y explotación sexual, de la prostitución y matrimonios serviles.
Varias mujeres intentan regularizar estas situaciones con los profesionales, que se encuentran con situaciones de mujeres que abandonaron los clubes en los que estaban esclavizadas, gracias a la policía o ayuda de un cliente.
Todo este problema en vez de desaparecer ha ido creciendo. En el último año la demanda de servicios sexuales y el aumento de la oferta han crecido aún más, desembocando en la prostitución ejercida en la calle, parques, polígonos industriales.
Por todo esto en 1999 presentaron asesoramiento socio-jurídico a las víctimas de tráfico. Las prostitución está asociadas al tráfico de mujeres inmigrantes, a la explotación sexual incluso a la utilización del engaño con falsas promesas de trabajo en España, la violencia física y psicológica y el secuestro de estas mujeres con el fin de la prostituirlas.
Yo opino que los hombres deberían pensar en qué es lo que hacen cuando contratan a una prostituta, en realidad están aprovechándose de su debilidad, tratándola como un objeto sin pensar en los problemas que pueda tener, o por qué está en plena calle haciendo eso.