La expectativa y entusiasmo que se despertó dentro de los habitantes de la región, creció de forma tan vertiginosa, que los ideales de este movimiento ciudadano, lograron de manera pacífica, pero vehemente, escalar hasta oídos de los representantes del virreinato, a tal punto que el mismo virrey de la Nueva Granada, decidió convocar a sus líderes con el fin de escuchar sus planteamientos.
Es así que Jeremías y algunos voceros más, se desplazaron hasta la capital del virreinato de la Nueva Granada, Santa fe de Bogotá, y allí fueron atendidos y escuchados por el virrey en persona, junto con sus asesores.
Jeremías pudo de forma pausada, pero convincente y segura, trasmitir el pensamiento y la visión de los comerciantes y habitantes de la región del Socorro.
Y fue tal la magnitud de la exposición, que de forma inesperada el virrey tomó la decisión de acoger los planteamientos de aquel grupo de criollos, definiendo que el 50% de los impuestos recaudados con destino a la corona, fueran invertidos en la construcción de centros de enseñanza, en la construcción de sistemas de suministro de agua y en el mejoramiento de las vías, lo cual facilitaría el traslado de materias primas y productos elaborados, y no solamente el 20% como venía ocurriendo hasta ese momento.
A su regreso a la provincia, Jeremías y sus compañeros fueron recibidos como héroes, y fue tanto el respeto y admiración que despertó dentro de todos los ciudadanos, que hasta sus siguientes generaciones fueron acogidas con el mayor cariño por parte de todos quienes habitaron aquella región, ya que la producción creció de forma simultánea con la inversión social, logrando que allí se viviera en medio de buenas condiciones, con gente laboriosa, contribuyentes satisfechos y una comunidad prometedora.
Tomás Camilo Forero Palomino
Grado: 7A
VOLANDO CON LA IMAGINACION