UN CAPITAN DE 15 AÑOS Un capitán de15 años | Seite 9

Un Capitán de Quince Años www.infotematica.com.ar -Aunque no haya ahí más que un perro, debemos salvarlo. Unos trescientos pies separaban a las dos embarcaciones y los ladridos del perro pudieron oírse mejor. De pronto apareció un can de gran tamaño y empezó a ladrar con desesperación. -¡Howik! -ordenó el capitán, dirigiéndose al jefe de la tripulación-, al pairo. Que echen la lancha pequeña al mar. Fue lanzada la lancha y el capitán, acompañado de Dick y de dos marineros, se embarcó en ella. Cuando le faltaba poco para llegar junto al casco del barco naufragado, el perro cambió de actitud. A los primeros ladridos que parecían indicar un saludo a los salvadores, sucedieron otros, furiosos en extremo, en tanto que una espantosa rabia excitaba al animal. - ¿Qué le pasará a este perro? -inquirió el capitán Hull, sin darse cuenta de que el furor del can se manifestó precisamente en el instante en que, a bordo de la Pilgrim, Negoro había salido de la cocina, dirigiéndose al castillo de proa. Era inverosímil que el perro conociese o reconociese al cocinero; mas, fuese lo que fuese, el caso es que después de haber contemplado al perro, sin manifestar sorpresa alguna, el portugués se unió a la tripulación. La lancha había dado la vuelta a la popa del barco inclinado, que ostentaba el nombre de Waldeck, sin indicación del puerto a que pertenecía. No obstante, al capitán le pareció que aquel barco era de construcción americana. Sobre el puente no había nadie; sólo el perro, que se había desplazado hacia la escotilla central, ladrando unas veces hacia el interior y otras al exterior. -Este animal no está solo -observó el grumete. -Eso parece -contestó el capitán, y añadió-: Si algunos desgraciados hubiesen sobrevivido a la colisión, es probable que el hambre o la sed los haya hecho perecer. -El perro no ladraría así -observó Dick- si ahí dentro no hubiese más que cadáveres. El animal, a una llamada del grumete, se lanzó al agua y nadó trabajosamente hacia la lancha. Lo recogieron, y se precipitó hacia una lata que contenía agua dulce. Para buscar un sitio más favorable y entrar con mayor facilidad en el barco, la lancha se alejó algunas brazas, lo que dio lugar a que el perro, tal vez por creer que sus salvadores no querían subir a bordo, agarrase a Dick por la chaqueta al tiempo que sus ladridos se hacían más lastimeros. 9