UN AGUJERO EN LA ALAMBRADA | Page 83

emprendió con paso firme el camino del ayuntamiento. Entre el ayuntamiento y la casa parroquial desembocaba en la plaza un camino bautizado con el nombre de El callejón, por su estrechez; el piso era de tierra y tenía hierbas en medio, ortigas en los lados y, ocasionalmente, cardos, allí donde el camino era más ancho. El callejón bordeaba en parte la iglesia, seguía luego a lo largo del cementerio y empalmaba mucho más lejos con el camino Mathieu, el camino principal, como ya sabemos, para ir al bosque de Epnoi. Nadie supo jamás por qué razón