UN AGUJERO EN LA ALAMBRADA | Seite 69

—¿Se casó nada más acabar el rodaje? —No, no, «durante». Por culpa de las lluvias. —¿De las lluvias? —Si, ellas fueron las culpables de que se retrasase el rodaje dos meses. Como, mientras, no teníamos nada que hacer… —¡Viene ya ese blanco, o qué! —¿Exactamente, cuándo os divorciasteis? —Al acabar la película. Me dejó de gustar mi marido en la última escena, cuando se vengó de Rodrigo. —¿Fue ése el único motivo?