Tuneles Roderick Gordon 2 Profundidades | Page 483

52 Al ver los reflectores de los styx, Drake no quiso arriesgarse a recorrer a pie la distancia final. En vez de eso, llevó a Sarah a un punto equidistante entre los Limitadores y el lugar, al fondo de la cuesta, donde Elliott y los muchachos habían quedado acorralados. Mientras Drake se colocaba en cuclillas tras un menhir, Sarah simplemente se tendía allí. Estaba demasiado agotada como para hacer otra cosa que escuchar. Con la cabeza apoyada en una piedra y la ropa empapada y pegada al cuerpo con su propia sangre, escuchó parte de la conversación entre las dos gemelas y Will. El hecho de que hubiera en realidad dos Rebeccas no la impresionó demasiado. Había oído en la Colonia muchos rumores de que los styx hacían escarceos en la eugenesia, en la manipulación genética para la mejora de su raza: otra leyenda que veía confirmada. Debería haber caído en la cuenta de que había dos Rebeccas cuando la del tren dijo que había estado aquella misma mañana en un hospital de la Superficie: la niña styx le había dicho la verdad. Allí tendida, oyó cómo las gemelas se burlaban de Will, y después escuchó su amenaza de matar a los Seres de la Superficie mediante el Dominion. —¿Lo has oído? —le preguntó Drake en un susurro. —Sí —contestó ella, moviendo la cabeza afirmativamente, con tristeza, en la oscuridad. Los gritos de la conversación le llegaban como si se encontrara en el fondo de un pozo profundo, entre resonancias y distorsiones, y a menudo demasiado confusos para entenderlos bien. Pero pese al estado deteriorado en que se encontraba, una parte de su cerebro r