Tuneles Roderick Gordon 2 Profundidades | Page 483
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Al ver los reflectores de los styx, Drake no quiso arriesgarse a recorrer a pie la
distancia final. En vez de eso, llevó a Sarah a un punto equidistante entre los
Limitadores y el lugar, al fondo de la cuesta, donde Elliott y los muchachos habían
quedado acorralados.
Mientras Drake se colocaba en cuclillas tras un menhir, Sarah simplemente se
tendía allí. Estaba demasiado agotada como para hacer otra cosa que escuchar. Con la
cabeza apoyada en una piedra y la ropa empapada y pegada al cuerpo con su propia
sangre, escuchó parte de la conversación entre las dos gemelas y Will. El hecho de que
hubiera en realidad dos Rebeccas no la impresionó demasiado. Había oído en la
Colonia muchos rumores de que los styx hacían escarceos en la eugenesia, en la
manipulación genética para la mejora de su raza: otra leyenda que veía confirmada.
Debería haber caído en la cuenta de que había dos Rebeccas cuando la del tren dijo
que había estado aquella misma mañana en un hospital de la Superficie: la niña styx le
había dicho la verdad.
Allí tendida, oyó cómo las gemelas se burlaban de Will, y después escuchó su
amenaza de matar a los Seres de la Superficie mediante el Dominion.
—¿Lo has oído? —le preguntó Drake en un susurro.
—Sí —contestó ella, moviendo la cabeza afirmativamente, con tristeza, en la
oscuridad.
Los gritos de la conversación le llegaban como si se encontrara en el fondo de un
pozo profundo, entre resonancias y distorsiones, y a menudo demasiado confusos
para entenderlos bien. Pero pese al estado deteriorado en que se encontraba, una parte
de su cerebro r