Tuneles Roderick Gordon 2 Profundidades | Page 47

caminando con rapidez y dejando a Will y a Chester atrás, que contemplaban cómo avanzaba la inquieta silueta del pequeño por la sucia penumbra que se extendía ante ellos. Los dos mayores iban más despacio y caminaban por entre los dos enormes raíles de hierro de la vía. Eran muchas las cosas que tenían que contarse uno al otro, pero ahora que estaban solos, no sabían por dónde empezar. Por fin, Will se aclaró la garganta. —Tengo que ponerte al tanto de un montón de cosas —dijo titubeando—. Es mucho lo que ha pasado mientras estabas en el Calabozo. Will empezó a hablar de su familia, de su familia auténtica, a la que había conocido en la Colonia, y de cómo había sido la vida con ellos. Después le contó cómo había planeado liberarlo a él, a Chester, con ayuda de su tío Tam. —Pero cuando todo salió mal, fue espantoso. No podía creerlo cuando vi que Rebecca estaba con los st… —¡Esa víbora! —prorrumpió Chester—. Pero ¿cómo pudiste no darte cuenta, durante todos estos años que habéis vivido juntos, de que había algo sumamente extraño en ella? —Bueno, me parecía que era un poco rara, pero me imaginaba que todas las hermanas pequeñas serían iguales —explicó Will. —¿Un poco rara? —repitió Chester—. Está como una cabra. ¿Cómo no pensaste que no era tu hermana de verdad? —¿Y por qué tendría que haberlo pensado? Yo ni siquiera sabía que era adoptado, ni de dónde provenía. —¿No recuerdas cuando tus padres la llevaron a casa? —preguntó Chester sorprendido. —No —respondió Will, pensando—. Supongo que yo tendría unos cuatro años. ¿Tú recuerdas muchas cosas de cuando tenías esa edad? Chester hizo un gesto de incredulidad antes de que Will prosiguiera con su relato. Caminando al lado de su amigo con cierta dificultad, Chester le escuchaba atentamente. Will llegó por fin a la discusión con Imago, cuando Cal y él tuvieron que decidir si regresaban a la Superficie o bajaban a las Profundidades. Chester asintió con la cabeza. —Y así es como llegamos a compartir contigo el Tren de los Mineros —concluyó Will al llegar al final del relato. —Bueno, me alegro mucho de que lo hicierais —comentó su amigo sonriendo.