Tuneles Roderick Gordon 2 Profundidades | Página 465
alcanzar a Elliott, no podía dejar a la prisionera a merced de los styx.
Cogió un cascote de obsidiana y lo lanzó a veinte metros a la izquierda de la
posición de los styx. Los dos soldados reaccionaron al instante ante el ruido,
levantando el rifle y acercándose al lugar en que había caído. Drake esperó el
momento y tiró otro cascote grande para apartarlos aún más, y a continuación se
dirigió sigilosamente hacia donde había quedado la mujer. Poniéndole una mano en la
boca para evitar que gritara, la levantó en brazos y salió con ella por el túnel. Cuando
hubo recorrido bastante trozo, la posó en el suelo.
Le extrañó que ella llevara puesto un uniforme de Limitador, pero aún más el
hecho de que el rostro de la extraña le resultara familiar. Ella intentó decir algo, pero
él le pidió que se callara mientras examinaba las heridas que tenía, y notaba que las
vendas eran idénticas a las que llevaban él y Elliott.
—Estas vendas… ¿quién te las ha puesto? —preguntó a la mujer.
—Eres un renegado, ¿no? —le preguntó Sarah a su vez—. Sólo dime, ¿te las ha
puesto Elliott? —repitió apresuradamente, sin tiempo para cortesías.
—¿Es una chica pequeña con un rifle grande? —preguntó Sarah.
Drake asintió con la cabeza, intentando recordar de qué le sonaba aquella cara.
—Supongo que será amiga tuya, ¿no? —preguntó ella. Vio a Drake alzar las cejas.
Resultaba extraño. Por un instante le dio la impresión de que tenía ante ella a Tam, o
una versión más delgada de él, pero la expresión socarrona era la misma. Tuvo la
inmediata impresión de que podía fiarse completamente de aquel extraño, de aquel
hombre de pelo entrecano con duros ojos azules y un incomprensible aparato en la
cabeza.
—En fin, esa chica tiene una puntería que da asco —comentó ella con una risotada
triste.
Drake se quedó desconcertado con la mujer, que demostraba un valor increíble a
pesar de la gravedad de sus heridas. Pero no había tiempo que perder. Estaban
malgastando unos segundos preciosos.
—Tengo que seguir —dijo disculpándose al tiempo que se levantaba—. Mi amiga
Elliott me necesita.
—Y yo quiero ayudar a mis hijos, Will y Cal —dijo Sarah.
—¡Ah, ahora sé quién eres! —dijo Drake, dando un respingo al caer en la cuenta
—. La legendaria Sarah Jerome. Me pareció reconocer tu…
—Y si quieres saber qué es lo que traman los styx —le interrumpió ella—, te lo