Tuneles Roderick Gordon 2 Profundidades | Page 453
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—¿Eres tú, Will? —gimió Sarah al notar que alguien la agarraba de la muñeca.
Entonces recordó que él, Cal y los demás se habían ido hacía bastante, tal como ella
les había pedido.
Abrió los ojos a la oscuridad y a la agonía más insoportable que hubiera
experimentado jamás.
Si alguien puede imaginarse todos los dolores y sufrimientos soportados a lo largo
de una vida, cada dolor de muelas y de cabeza, cada incomodidad que haya sufrido y
que esté destinado a sufrir, acumulados todos en un solo momento de agonía
insoportable, se hará una idea de lo que Sarah sentía en ese momento: algo mil veces
peor que un parto.
Lanzó un grito, haciendo un enorme esfuerzo por no perder la conciencia.
Mantuvo abiertos los ojos pese al hecho de no poder ver quién estaba allí. No sabía
cuánto tiempo había permanecido inconsciente, pero era como si