Tuneles Roderick Gordon 2 Profundidades | Page 452
La chica los examinó.
—Son agujeros de bala. Creo que has tenido mucha suerte.
Los disparos habían atravesado la tela, y él podía meter un dedo en los agujeros
para mostrar por dónde habían entrado. Por el motivo que fuera, tal vez por el alivio
que le causaba que no le hubieran acertado, no pudo parar de reírse. Cal le dirigió una
mirada de curiosidad, mientras Chester hizo con la boca un sonido de desprecio.
Elliott miró a Will con muda desaprobación.
—No desbarres, Will —le regañó.
—No estoy desbarrando en absoluto —le respondió, prorrumpiendo en una nueva
carcajada—. Y mira que tengo motivos.
—Venga, vámonos derechitos al Poro —anunció ella—. Y después a las Ciénagas.
—¡Uy, qué a gusto se estará allí! —comentó Will, volviendo a reírse.