Tuneles Roderick Gordon 2 Profundidades | Page 437
Hubiera debido sentir la más intensa de las penas ante el hecho de que su madre se desangrara hasta la muerte en aquel túnel. Pero donde debía de haber estado aquella terrible pena, se hallaba una nebulosa de confusas emociones. Sí, hubiera debido sentir más pena, pero para Will aquella mujer era poco más que una extraña que había recibido un disparo por error.— Will— le apremió Elliott, tirándole del brazo.— No entiendo. ¿ Qué había venido a hacer aquí?— le preguntó—. ¿ Y por qué llevaba a Bartleby?—¿ Ese cazador era de Cal?— preguntó Elliott. El asintió.— Entonces está muy claro, realmente— dijo Elliott—. Los Cuellos Blancos sabían que Cal y tú estabais juntos, así que ¿ qué mejor que utilizar al animal para seguir a su amo, sabiendo que eso la llevaría directa a ti?
— Supongo que es así— dijo Will frunciendo el ceño—. Pero ¿ por qué estaba aquí abajo? ¿ Qué pensaban los styx …?
—¿ No te das cuenta? Querían que te encontrara para matarte— dijo Chester con voz mesurada y fría. Hasta aquel momento se había quedado en silencio, y su mente pensaba con más claridad que la de Will—. Obviamente, le habían hecho creer que eras responsable de la muerte de Tam: otro de sus malvados planes. Igual que ese Dominion del que hablaba.
— Vale, y ahora, ¿ podemos ir más aprisa?— les dijo Elliott, esparciendo unos resecadores en el camino, por detrás de ellos.
Siguieron por el camino principal, con Cal algo apartado, y el gato pegado a él y dando brincos de alegría.
Y antes de que pasara mucho tiempo, salieron a una estrecha cornisa. El viento seguía soplando fuerte. Se pararon. No había nada delante de ellos, y tampoco había un camino de bajada.
Hubiera debido sentir la más intensa de las penas ante el hecho de que su madre se desangrara hasta la muerte en aquel túnel. Pero donde debía de haber estado aquella terrible pena, se hallaba una nebulosa de confusas emociones. Sí, hubiera debido sentir más pena, pero para Will aquella mujer era poco más que una extraña que había recibido un disparo por error.— Will— le apremió Elliott, tirándole del brazo.— No entiendo. ¿ Qué había venido a hacer aquí?— le preguntó—. ¿ Y por qué llevaba a Bartleby?—¿ Ese cazador era de Cal?— preguntó Elliott. El asintió.— Entonces está muy claro, realmente— dijo Elliott—. Los Cuellos Blancos sabían que Cal y tú estabais juntos, así que ¿ qué mejor que utilizar al animal para seguir a su amo, sabiendo que eso la llevaría directa a ti?
— Supongo que es así— dijo Will frunciendo el ceño—. Pero ¿ por qué estaba aquí abajo? ¿ Qué pensaban los styx …?
—¿ No te das cuenta? Querían que te encontrara para matarte— dijo Chester con voz mesurada y fría. Hasta aquel momento se había quedado en silencio, y su mente pensaba con más claridad que la de Will—. Obviamente, le habían hecho creer que eras responsable de la muerte de Tam: otro de sus malvados planes. Igual que ese Dominion del que hablaba.
— Vale, y ahora, ¿ podemos ir más aprisa?— les dijo Elliott, esparciendo unos resecadores en el camino, por detrás de ellos.
Siguieron por el camino principal, con Cal algo apartado, y el gato pegado a él y dando brincos de alegría.
Y antes de que pasara mucho tiempo, salieron a una estrecha cornisa. El viento seguía soplando fuerte. Se pararon. No había nada delante de ellos, y tampoco había un camino de bajada.