Tuneles Roderick Gordon 2 Profundidades | Seite 414

descubrimiento que no se había dado cuenta del estado de ánimo en que se encontraba su amigo. Chester estaba tan tenso que le faltaba poco para estallar—. Son dragones fascinantes … una especie de lagartos voladores prehistóricos, como los pterosaurios— prosiguió Will—. Ya sabes, pterodáctilos.
— Oye, tío, a mí me importa un pimiento lo que sean— le interrumpió Chester agresivamente, mirando hacia abajo mientras caminaban por las escarpadas peñas—. Cada vez que pasa algo así me digo que ya no puede haber nada peor; pero, no falla, nada más volver la esquina …— Negó con la cabeza y escupió, como si estuviera disgustado—. Tal vez si tú también hubieras leído novelas de ésas y te hubieras conformado con llevar una vida normal, en vez de andar escarbando túneles como un chiflado, no estaríamos metidos en esto. Eres un friki, tío … No, eres peor que un friki, ¡ eres un obseso de mierda!
— Vale, Chester, no tienes que ponerte así— dijo Will intentando suavizar las cosas.
— No me digas lo que puedo y lo que no puedo hacer, tú no estás al mando— respondió Chester, furioso.
— Yo sólo estaba … Los lagartos … Yo …— intentó responder Will, pero la voz le falló a causa de la indignación.
—¡ Cállate ya! No te puedes meter en la chola que aquí a nadie le importan un comino tus fósiles ni tus animales de mierda, ¿ verdad? Son todos asquerosos, y si pudiera los aplastaría como insectos— despotricó, pisando con fuerza y haciendo el movimiento de aplastar con el pie, como para que quedara más claro, mientras se volvía hacia él.— No quería molestarte— se disculpó Will.—¿ Molestarme?— gritó Chester hecho una furia—. Has hecho algo bastante peor que molestarme. ¡ Estoy hasta las narices de todo esto! ¡ Y, sobre todo, estoy hasta las narices de ti!— Ya te he dicho que lo siento— respondió Will con voz débil. Chester abrió los brazos en un gesto agresivo.— Y con eso todo solucionado, ¿ verdad? Crees que todo esto lo arreglas diciendo que lo sientes, y se supone que yo tan contento … Se supone que te lo tengo que perdonar todo, ¿ no?— Le dirigió a Will una mirada de desprecio tal que éste se quedó sin habla—. Las palabras no cuestan dinero, y menos las tuyas— dijo en voz baja y temblorosa, antes de separarse de Will adelantándose a grandes zancadas.
descubrimiento que no se había dado cuenta del estado de ánimo en que se encontraba su amigo. Chester estaba tan tenso que le faltaba poco para estallar—. Son dragones fascinantes … una especie de lagartos voladores prehistóricos, como los pterosaurios— prosiguió Will—. Ya sabes, pterodáctilos.
— Oye, tío, a mí me importa un pimiento lo que sean— le interrumpió Chester agresivamente, mirando hacia abajo mientras caminaban por las escarpadas peñas—. Cada vez que pasa algo así me digo que ya no puede haber nada peor; pero, no falla, nada más volver la esquina …— Negó con la cabeza y escupió, como si estuviera disgustado—. Tal vez si tú también hubieras leído novelas de ésas y te hubieras conformado con llevar una vida normal, en vez de andar escarbando túneles como un chiflado, no estaríamos metidos en esto. Eres un friki, tío … No, eres peor que un friki, ¡ eres un obseso de mierda!
— Vale, Chester, no tienes que ponerte así— dijo Will intentando suavizar las cosas.
— No me digas lo que puedo y lo que no puedo hacer, tú no estás al mando— respondió Chester, furioso.
— Yo sólo estaba … Los lagartos … Yo …— intentó responder Will, pero la voz le falló a causa de la indignación.
—¡ Cállate ya! No te puedes meter en la chola que aquí a nadie le importan un comino tus fósiles ni tus animales de mierda, ¿ verdad? Son todos asquerosos, y si pudiera los aplastaría como insectos— despotricó, pisando con fuerza y haciendo el movimiento de aplastar con el pie, como para que quedara más claro, mientras se volvía hacia él.— No quería molestarte— se disculpó Will.—¿ Molestarme?— gritó Chester hecho una furia—. Has hecho algo bastante peor que molestarme. ¡ Estoy hasta las narices de todo esto! ¡ Y, sobre todo, estoy hasta las narices de ti!— Ya te he dicho que lo siento— respondió Will con voz débil. Chester abrió los brazos en un gesto agresivo.— Y con eso todo solucionado, ¿ verdad? Crees que todo esto lo arreglas diciendo que lo sientes, y se supone que yo tan contento … Se supone que te lo tengo que perdonar todo, ¿ no?— Le dirigió a Will una mirada de desprecio tal que éste se quedó sin habla—. Las palabras no cuestan dinero, y menos las tuyas— dijo en voz baja y temblorosa, antes de separarse de Will adelantándose a grandes zancadas.