Tuneles Roderick Gordon 2 Profundidades | Page 394

y destrozados de un acaro del polvo. Evidentemente, había quedado atrapado en el panel desplomado cuando había vuelto a cerrarse. De entre los restos aplastados del animal, caía un líquido azulado y transparente que manaba de varios tubos seccionados, algunos del tamaño de desagües. Mientras el doctor Burrows lo observaba, salió otra rociada de líquido que le hizo retroceder de un salto, alarmado. Era como si las válvulas de una extraña máquina se abrieran para soltar presión y purgarse ellas mismas. Comprendió que la cabeza del acaro del polvo podría no hallarse muy lejos, y que era muy posible que sus pinzas estuvieran completamente activas, si indicaba algo el hecho de que la pata cortada no parara de abrirse y cerrarse. Y no pensaba quedarse allí para comprobarlo. —¡Ay, so tonto, esta vez sí que has estado a punto de diñarla! —se dijo mientras se alejaba apresuradamente de aquel lugar. Se limpió la cara con la manga de la camisa y, algo aturdido aún, vio que ante él había anchos escalones que se perdían de vista descendiendo por un corredor abovedado… Una gran cantidad de escalones que empezó a recorrer sin dejar de murmurar incoherentes plegarias de agradecimiento.