Tuneles Roderick Gordon 2 Profundidades | Page 387

puso de puntillas y sopló con toda la fuerza de sus pulmones para intentar desprender la suciedad de aquellas figuras aladas. —¡Bueno, esto sí que es una sorpresa! —declaró. Parecían tener cuerpo humano, y llevaban túnicas largas y holgadas, pero tenían a la espalda unas alas como de cisne —. ¿Ángeles… o demonios? —se preguntó en voz alta. Entonces dio varios pasos atrás, con cuidado de no pisar el fuego, que seguía encendido. Con los brazos cruzados y sujetándose la barbilla con una mano, siguió mirando el panel y silbando bajito, como solía hacer, retazos sueltos, inconexos y atonales. Dejó de silbar. —¡Aja! —exclamó al recordar algo. Sacó apresuradamente del bolsillo del pantalón el mapa que le habían dado los coprolitas y lo desplegó. A continuación lo levantó y lo mantuvo ante él—: ¡Ya me parecía a mí que tú y yo nos habíamos visto antes! En el mapa, al final de una larga línea que representaba lo que suponía que era un túnel o un camino, y puntuado con varios símbolos a lo largo del sendero, vio algo parecido a la imagen del panel, aunque en el mapa estaba dibujado de manera mucho más sencilla, con unos pocos trazos. Pero también en el mapa parecía representar una especie de agujero en el suelo. —¿Podría ser lo mismo? —se preguntó. Se acercó al panel central y lo volvió a examinar. Había algo más en la base, algo que no había visto porque se hallaba bajo una capa de moho que estaba ya reseco y polvoriento. Febrilmente frotó aquella zona y descubrió que el moho había estado tapando una línea de escritura cuneiforme. —¡Sí! —gritó exultante, yéndose de inmediato a su diario y abriéndolo por la página de la «Piedra del Doctor Burrows». Coincidía con el tipo de escritura de la parte inferior de la losa… ¡Estaba en condiciones de traducirla! Se colocó en cuclillas y sin pérdida de tiempo se puso a trabajar en la inscripción, que consistía en cuatro palabras claramente difer