Tuneles Roderick Gordon 2 Profundidades | Page 385
alguien que los saca de aquí en una especie de éxodo. Vale, pero ¿ por qué?, ¿ qué era eso tan importante que justificaba que alguien te esculpiera con un estilo tan consumado y te colocara aquí, en el altar?
Tarareó durante un rato, pronunciando de vez en cuando alguna palabra suelta, y después chasqueó la lengua contra los dientes.
— No, ya veo que no me quieres contar nada más, ¿ verdad? Voy a tener que hablar con tus compañeros, pero puede que no tarde en volver— informó al mudo panel.
Giró elegantemente sobre los talones y se dirigió al panel que ocupaba la parte derecha del tríptico.
Comparado con el primer panel, aquí resultaba más difícil entender el tema. No había una única imagen predominante a la que se pudiera agarrar: era todo mucho más complejo y confuso. Sin embargo, a la luz del fuego, empezó a distinguir poco a poco lo que representaba.
—¡ Ah …! Aquí tenemos un hermoso paisaje: campos ondulados, un arroyo con un puente y … ¿ pero qué es eso?— murmuró limpiando la zona del panel que tenía justo delante—. Agricultura, árboles, ¿ un huerto de frutales? Sí, eso parece.— Dio un paso atrás para contemplar la parte superior del panel. Pero ¿ qué podrían ser esas figuras?—. Es curioso, verdaderamente muy curioso.
Vio unas extrañas columnas que descendían desde la esquina superior derecha sobre el resto del intrincado paisaje. Se acercó lentamente al panel y volvió a retirarse de él, mientras batallaba consigo mismo tratando de comprender lo que mostraba. Entonces se paró en seco al entender lo que estaba viendo: en el punto desde el que irradiaban las columnas, había un círculo.
—¡ El Sol! ¡ Es mi viejo amigo el Sol, que aparece otra vez!— exclamó el doctor Burrows—. ¡ Qué burro que soy, pero si eres igual que el que está pintado en el techo!— La esfera estaba metida en una de las esquinas, y sus rayos en punta se extendían por el resto del relieve—. Ahora, veamos: ¿ qué es lo que me quieres contar? ¿ Me estás mostrando el lugar al que aquella figura mosaica llevará a la gente? ¿ Se trata de un enorme peregrinaje hacia la Superficie? ¿ Es eso? Volvió a mirar el primer panel que había examinado.—¿ Un jefe que lleva a su pueblo a una especie de nirvana ideal, a los Campos Elíseos, al Jardín del Edén?— Volvió a mirar el panel que tenía delante—. Pero me estás mostrando la superficie de la Tierra y el Sol … y entonces, ¿ qué hace aquí, tan por debajo de esa superficie, un relieve tan bonito como éste? ¿ Eres un recordatorio
alguien que los saca de aquí en una especie de éxodo. Vale, pero ¿ por qué?, ¿ qué era eso tan importante que justificaba que alguien te esculpiera con un estilo tan consumado y te colocara aquí, en el altar?
Tarareó durante un rato, pronunciando de vez en cuando alguna palabra suelta, y después chasqueó la lengua contra los dientes.
— No, ya veo que no me quieres contar nada más, ¿ verdad? Voy a tener que hablar con tus compañeros, pero puede que no tarde en volver— informó al mudo panel.
Giró elegantemente sobre los talones y se dirigió al panel que ocupaba la parte derecha del tríptico.
Comparado con el primer panel, aquí resultaba más difícil entender el tema. No había una única imagen predominante a la que se pudiera agarrar: era todo mucho más complejo y confuso. Sin embargo, a la luz del fuego, empezó a distinguir poco a poco lo que representaba.
—¡ Ah …! Aquí tenemos un hermoso paisaje: campos ondulados, un arroyo con un puente y … ¿ pero qué es eso?— murmuró limpiando la zona del panel que tenía justo delante—. Agricultura, árboles, ¿ un huerto de frutales? Sí, eso parece.— Dio un paso atrás para contemplar la parte superior del panel. Pero ¿ qué podrían ser esas figuras?—. Es curioso, verdaderamente muy curioso.
Vio unas extrañas columnas que descendían desde la esquina superior derecha sobre el resto del intrincado paisaje. Se acercó lentamente al panel y volvió a retirarse de él, mientras batallaba consigo mismo tratando de comprender lo que mostraba. Entonces se paró en seco al entender lo que estaba viendo: en el punto desde el que irradiaban las columnas, había un círculo.
—¡ El Sol! ¡ Es mi viejo amigo el Sol, que aparece otra vez!— exclamó el doctor Burrows—. ¡ Qué burro que soy, pero si eres igual que el que está pintado en el techo!— La esfera estaba metida en una de las esquinas, y sus rayos en punta se extendían por el resto del relieve—. Ahora, veamos: ¿ qué es lo que me quieres contar? ¿ Me estás mostrando el lugar al que aquella figura mosaica llevará a la gente? ¿ Se trata de un enorme peregrinaje hacia la Superficie? ¿ Es eso? Volvió a mirar el primer panel que había examinado.—¿ Un jefe que lleva a su pueblo a una especie de nirvana ideal, a los Campos Elíseos, al Jardín del Edén?— Volvió a mirar el panel que tenía delante—. Pero me estás mostrando la superficie de la Tierra y el Sol … y entonces, ¿ qué hace aquí, tan por debajo de esa superficie, un relieve tan bonito como éste? ¿ Eres un recordatorio