Tuneles Roderick Gordon 2 Profundidades | Page 357
unos insectos voladores. A continuación miró por el suelo y arrancó un helecho que
estrujó en la mano. Se frotó con la mano en la frente y las mejillas. El efecto fue
milagroso: los insectos la evitaron de inmediato, como si hubiera quedado protegida
por un campo magnético.
—¿Qué habéis hecho? ¿Qué es lo que habéis hecho? —preguntó Cal mientras
Chester cogía otra fronda del mismo helecho e imitaba a Elliott. Will, sin embargo, no
parecía darse cuenta de los insectos que le corrían por toda la cara. Miraba a lo lejos
con el ojo vidrioso.
—Teníamos que hacerlo. Le estaban torturando. Ese bastardo de Tom Cox
también estaba allí, ayudándolos —dijo Elliott con voz ronca, y después escupió al
suelo.
—¡No! —exclamó Chester horrorizado.
—Y Rebecca —añadió Will con la vista aún perdida. Elliott volvió la cabeza hacia
él, y Will prosiguió, resoplando—: estaba con los Limitadores. —Se detuvo para
tomar un poco más de aire—. No sé cómo, pero ella sabía que yo estaba allí. Os juro
que me miraba directamente… Me miraba y sonreía, maldita sea.
—¡Ahora me lo dices! —gruñó Elliott—. Con ese desertor de Cox ya resultaba
demasiado arriesgado acercarse a la base en busca del equipo. Pero ahora es imposible
intentarlo, con tu hermanita styx, que te la tiene jurada.
Will agachó la cabeza, aún esforzándose por recuperar el aliento.
—Tal vez fuera mejor que yo… que yo me entregara. Eso podía acabar con todo
esto. Tal vez se diera por satisfecha.
Hubo unos segundos horribles, mientras todos los ojos se dirigían a Will, y él
pasaba de una cara a otra, esperando que ninguno estuviera conforme con su
ofrecimiento. Entonces habló Elliott:
—No, no creo que con eso ganáramos nada —dijo con la más sombría de las
expresiones. Cogiendo un trocito de helecho de su labio superior, volvió a escupir—.
No creo que eso sirviera de nada. Me parece que esa Rebecca es de las que les gusta
dejar todo bien barrido.
—Sí, desde luego —asintió Will con desánimo—. No hay duda de que le gusta
dejarlo todo bien limpio.