Tuneles Roderick Gordon 2 Profundidades | Page 311
La voz de Chester empezó a sonar como un ruido de fondo, porque su amigo se
puso a hablar emocionado y sin parar, pero Will estaba demasiado fatigado para
asimilar lo que decía. Con la cabeza apoyada en una piedra, se fue relajando y
abandonando. Las piernas se le movían ligeramente, como si les costara trabajo
romper por completo el ritmo de intenso y prolongado esfuerzo que habían llevado
durante tantas horas, e intentaran seguir caminando.
Aquel movimiento se fue deteniendo poco a poco hasta que se quedaron
inmóviles. Entonces Will encontró un descanso bien merecido, ignorando la horrible
cadena de sucesos que, en aquel mismo instante, tenía lugar en la Llanura Grande.