Tuneles Roderick Gordon 2 Profundidades | Seite 285

comer, y cogiéndola con las pinzas empezó a devorarla al instante, emitiendo chirridos diversos. El atemorizado doctor Burrows volvió a sentarse sobre la roca y buscó el sacapuntas en el bolsillo del pantalón. Lo encontró, y empezó a utilizarlo, dándole vueltas en torno a lo poco que quedaba ya del lápiz. Sin dejar de masticar y como si esperara otro bocado, la gigantesca criatura se tumbó pero sin dejar de mantenerse sobre las patas. El doctor Burrows se rió ante aquella extraña situación, mientras cogía el diario y pasaba las páginas hasta llegar a una en blanco, para hacer un dibujo del «acaro del polvo» que tenía delante. Observó la página en blanco, y luego dudó, mirando indeciso. El ruido que emitía la criatura gigante lo sacó de repente de sus pensamientos. Comprendió lo que tenía que hacer. Regresó al dibujo de la lápida. La prioridad era traducir el resto de la Piedra del Doctor Burrows. —No tengo tiempo para ti… —murmuró—. No tengo tiempo…