Tuneles Roderick Gordon 2 Profundidades | Page 229
recién nacido. Drake le cogió las manos.
—Eso es; ahora volved a hacerle caminar.
Continuaron describiendo círculos sin fin y, poco a poco, el muchacho pareció
volver a la vida. Comenzó a caminar con ellos, al principio con movimientos
levísimos, apenas una indicación de que pretendía dar un paso, y luego con pasos
mayores aunque descontrolados, mientras la cabeza se le caía sobre los hombros
como a un borracho.
—Ven a ver esto, Drake —le llamó Elliott, ajustando la mira de su largo rifle.
El hombre se fue inmediatamente junto a ella, y le cogió el rifle. Observó por la
mira.
—Sí, ya lo veo… Es muy extraño…
—¿Qué te parece? —le preguntó ella—. Desde luego, levantan un montón de
polvo.
Drake bajó el rifle y la miró con desconcierto:
—Son styx… ¡a caballo!
—¡No! —respondió ella sin podérselo creer.
—Han visto nuestra luz —dijo Drake devolviéndole el arma—. No podemos
seguir aquí. —Se fue a grandes zancadas hasta Will y Chester—. Lo siento, chavales,
no tenemos tiempo para comer ni para descansar. Yo cargaré con vuestras cosas, pero
vosotros tenéis que llevar al paciente.
Se colgó a los hombros las dos mochilas, y se puso en marcha sin perder un
instante.
Will y Chester llevaban a Cal entre los dos. Will lo cogía por las axilas mientras
Chester lo sujetaba por las piernas. Iban casi corriendo, y para guiarse utilizaban sólo
la débil luz de la lamparilla de Drake.
—No podrán seguirnos a caballo por los tubos de lava —les d