Tuneles Roderick Gordon 2 Profundidades | Page 205
había que seguir.
Después de avanzar muchas horas por aquel terreno desértico, llegaron a la boca
de un túnel de lava que se encontraba en el borde de la Llanura Grande. Se adentraron
con cierta prisa en el pasaje. Era como si Drake fuera capaz de ver en la oscuridad: eso
pensó Will.
Dentro del túnel podían distinguir el contorno borroso de la cabeza de Drake, que
los precedía, pero cada vez que Will y Chester miraban hacia atrás para ver dónde
estaba Elliott, no la veían ni tampoco la oían. Will supuso que debía de haber tomado
otro camino, o que se había quedado rezagada por el motivo que fuera.
Los tres, Drake, Will y Chester, giraron a la izquierda en una bifurcación y no
tardaron en llegar a lo que parecía un callejón sin salida.
Drake les ordenó detenerse. Orientó hacia arriba el foco de la lamparilla de
minero, que llevaba ceñida a la frente, y se volvió hacia ellos, de espaldas a la pared,
mientras Will y Chester miraban a su alrededor sintiéndose muy incómodos. No veían
razón para detenerse. Chester contuvo la respiración cuando Drake, de repente, se
acercó a él y extrajo su cuchillo de la funda.
—Voy a desataros las manos —les anunció el hombre antes de que tuvieran
tiempo de imaginar otra cosa mucho peor—. Alzadlas —añadió haciendo un ademán
con el cuchillo, y a continuación, cuando ellos levantaron las muñecas, cortó con
destreza y de un solo tajo las ataduras.
—¿Tenéis algo en esas mochilas que se pueda estropear con el agua? ¿Comida, o
cualquier cosa que merezca la pena mantener seca?
Will meditó un instante.
—¡Vamos, contestad! —les urgió Drake.
—Sí, mis cuadernos, mi cámara de fotos, provisiones, y… y algunos cohetes —
respondió Will—. Eso en la mía. —Entonces dirigió la mirada a la mochila de su
hermano, que llevaba Chester a la espalda—. Y en la de Cal hay comida y poco más.
Antes de que terminara de hablar, Drake les lanzó a los pies dos paquetitos
plegados.
—Con esto podéis protegerlo todo.
Cada muchacho cogió un paquetito y lo abrió. Eran bolsas hechas de un material
ligero y recubierto de cera, que se cerraban con cordones en el extremo donde estaba
la abertura.
Will se quitó la mochila y metió rápidamente en la bolsa las cosas que no quería