Tuneles Roderick Gordon 2 Profundidades | Page 181

de desamparo. Después levantó las rodillas hasta acercarlas al pecho y, pasando los brazos en torno a ellas, empezó a mecerse suavemente. Bajó la cabeza para que Chester no le viera la cara. Sintiendo que su impotencia crecía hasta estar a punto de estallar, Chester quiso hacer entrar a su amigo en razón y se acercó a él pisando fuerte. —Vale, Will —dijo con una voz tranquila y cuidadosamente controlada que no sonaba natural y puso a su amigo en alerta sobre lo que iba a seguir—. Nos sentaremos aquí hasta que tomes una decisión sobre lo que vamos a hacer a continuación. Tómate tu tiempo. No me importa si son días o semanas. Piénsatelo todo lo que quieras. Por mí no te preocupes. —Resopló—. De hecho, si quieres que nos quedemos aquí hasta pudrirnos, a mí no me importa. A mí lo de Cal me parte el alma, pero eso no cambia el motivo por el que estamos aquí, el porqué de pedirme ayuda para encontrar a tu padre. —Se quedó un momento callado, de pie ante Will—. ¿O es que te has olvidado de él? La última frase fue para Will como un puñetazo en el estómago. Chester oyó que aspiraba aire de repente y vio que su cabeza se agitaba, pero no la levantó. —Así que haz lo que quieras —le soltó a su amigo antes de retirarse a cierta distancia, donde se tendió en el suelo. No supo cuánto tiempo había pasado cuando oyó hablar a Will. Eran como palabras reales oídas por alguien que está soñando, por lo cual Chester comprendió que debía de haberse quedado dormido. —… tienes razón, tenemos que seguir —estaba