Tuneles Roderick Gordon 2 Profundidades | Page 171

18 Con un trallazo del látigo, el carruaje dejó la casa de los Jerome. Cuando llegó ante un control policial, los policías se apresuraron a franquearle el paso. Por la carretera, más allá, se había reunido una pequeña multitud de personas que intentaban aparentar que se dedicaban a sus labores cotidianas y no se preocupaban por nada más. Fracasaron estrepitosamente al volver el cuello hacia el coche para tratar de atisbar quién iba dentro, igual que hacían los policías del control. Sarah miraba sin ver por la ventanilla, ajena a los rostros y a sus miradas de curiosidad. La conversación con su madre la había dejado completamente agotada. —Supongo que comprendes que eres una especie de celebridad —dijo Rebecca, sentada al lado del styx anciano. El más joven se había quedado en la casa de los Jerome. Sarah le dirigió una mirada vidriosa a la chica antes de volverse hacia la ventanilla. El carruaje siguió traqueteando por las calles hasta la esquina más apartada de la Caverna Meridional, donde se hallaba el recinto en que vivían los styx. El recinto estaba rodeado por una verja de hierro forjado de diez metros de altura, dentro del cual había un edificio enorme, severo e imponente. Sus siete pisos estaban excavados en la misma roca, y tenía dos torres cuadradas en cada extremo de su fachada. El edificio, conocido como la Fortaleza de los styx, era funcional y austero, y sus muros de piedra lisa carecían del menor motivo decorativo que alegrara la geométrica simplicidad. Ningún colono había puesto jamás los pies en él, y nadie sabía muy bien lo grande que era ni lo que pasaba exactamente dentro, entre otras cosas porque su estructura penetraba en la misma roca. Se decía que la fortaleza estaba conectada con la superficie a través de varios túneles, para que los styx pudieran subir arriba siempre que quisieran. También dentro del recinto y al lado de la Fortaleza había otro edificio grande pero mucho más bajo, con hileras de ventanas pequeñas y regularmente espaciadas en sus dos pisos. Se suponía que aquél era el cuartel general de las operaciones militares de