Tuneles Roderick Gordon 1 Túneles | Page 180

Roderick Gordon - Brian Williams Túneles —¿Cómo has dicho que se llamaba? —Watkins... Terry Watkins. Will repitió el nombre para sí mismo varias veces. —Me parece que me suena de algo. —Aunque no hubiera puesto la mano en el fuego, aquel nombre parecía despertar en él cierta aprensión. Cal continuó comiendo, disfrutando con la confusión de Will, y de pronto éste recordó con un sobresalto: —¡Toda la familia desapareció! —Sí, en efecto. Desconcertado, Will miró a Cal. —¡Los secuestraron! —No hubo más remedio, se convirtieron en un problema. Watkins entró por un conducto del aire, y no podíamos permitir que fuera por ahí contándoselo a todo el mundo. —Pero no puede ser, el señor Watkins era un hombre robusto. Lo conocí... Sus hijos iban a mi colegio —dijo Will—. No, no puede ser la misma persona. —Los pusieron a trabajar a él y a su familia —dijo Cal con frialdad. —Pero... —titubeó Will intentando casar su recuerdo del señor Watkins con el aspecto que tenía en aquel momento— ahora parece como si tuviera cien años. ¿Qué le ha ocurrido? No pudo evitar pensar en su propia situación y la de Chester. ¿Iba a ser ése su destino: convertirse en esclavos de aquella gente? —Como te he dicho, los pusieron a trabajar —repitió Cal cogiendo una pera para oler su aroma. Al ver que tenía una mancha de sangre de Watkins, la limpió en la camisa antes de darle un bocado. Will miró a su hermano como si lo viera por vez primera, intentando comprenderlo. El cariño que había empezado a sentir hacia él se estaba esfumando casi por completo. En el hermano menor percibía algo que ni comprendía ni le gustaba: una especie de resentimiento, de hostilidad incluso. Tan pronto le decía que quería escapar de la Colonia, como, un instante después, actuaba como si se encontrara allí completamente a gusto. Perdió el hilo de sus pensamientos cuando Cal miró la silla vacía de su padre y suspiró: —Es muy duro para él, pero tienes que darle tiempo. Supongo que le traes demasiados recuerdos. 180