Al acercarnos al final de la novela, ya podemos ver grandes cambios en el personaje de Lázaro. Después de la muerte de Don Manuel, Lázaro se encarga de seguir alimentando la x creada por él. Por más que no tenga fe, Lázaro sigue dándole vida al pueblo. Lázaro le cuenta a Ángela cómo ha cambiado:“ Él me hizo un hombre nuevo, un verdadero Lázaro, un resucitado— me decía—. Él me dio fe”( 435). Podemos ver que cambió de tal forma que Lázaro se torna cómplice del engaño de Don Manuel, afirmando que:“ De modo que hay que hacer que vivan de la ilusión”( 436). Y así sigue Lázaro hasta su muerte, por la misma causa que Don Manuel: la angustia.
En conclusión, la complejidad de la naturaleza de Lázaro se desarrolla claramente a lo largo de la novela. Comienza como un personaje crítico, con ideas modernas y racionales, y termina muriendo por la angustia de seguir con el engaño de Don Manuel y de ser la personificación de una religión para todo un pueblo. Su final nos deja pensando en la antítesis recurrente de la novela: la verdad que lleva a la muerte frente a la ilusión que permite vivir. Esta tensión también puede entenderse desde la perspectiva de Kierkegaard, quien plantea que la fe implica convivir con la angustia y la incertidumbre, conflicto que Lázaro encarna hasta el final.
Bibliografía- Kierkegaard, Soren. Fear and Trembling. Siegfried, 1999. https:// www. sorenkierkegaard. nl / artikelen / Engels / 101.% 20Fear % 20and % 20Trembling % 20book % 20Kierkegaard. pdf
- Unamuno, Miguel de. San Manuel Bueno, mártir. Ampliando perspectivas, editada por Bowen, Wayne Scott y Bonnie Tucker, Houghton Mifflin
Harcourt, pp. 408-440.
30 | Travesía • revista estudiantil