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el discurso de los profesionales que intervienen con ellos, “Los A.M. son uno de los
grupos etáreos que más participan, son super comprometidos, responsables, les
interesa que su club quede bien representado, y en general no ha habido mayor
necesidad de estimularlos, de motivarlos, de estarles diciendo que vayan. Ese
trabajo se hace solo.” (A.S). Se manifiesta explícitamente que este segmento
poblacional demuestra en la práctica no ser una carga, sino que puede constituirse en
un potencial generador de conciencia de comunidad. Los A.M. se sienten partícipes
de su localidad, ellos no se marginan de la participación, y están constantemente
dispuestos a aportar al municipio, lo que hace falta es que esto sea reconocido por el
resto de la comunidad, de esa manera se puede iniciar un cambio cultural respecto de
la percepción social de la tercera edad.
Se da una valoración de la población de tercera edad por su gran sentido del
compromiso, de la pertenencia al grupo cuando participan, y la responsabilidad con
que asumen su participación. Los trabajadores sociales entrevistados, manifiestan que
la tercera edad, a diferencia de otros grupos etáreos, no necesita de tanta motivación,
ellos, por una característica propia de la edad, requieren de ocupar su tiempo en algo
que los gratifique y sentir que tienen un rol propio. Aunque socialmente aun no se ha
reconocido, los adultos mayores tienen un lugar en su localidad, acuden solos a todas
las actividades comunitarias de las que son informados y participan activamente (si se
les permite) en esas actividades. “Hay todo un diagnóstico social que dice que el
A.M. no está integrado, que su rol social está denigrado, pero yo tengo otra visión
acá, porque es otra cosa lo que veo (...) se organizan, son gente muy activa.” (A.S).
Los viejos tienen un sentido de pertenencia asombroso y unas ganas de hacer cosas
que, a juzgar por la opinión de los profesionales entrevistados, es envidiable y
debiera de ser imitada en otros grupos etáreos. “Los A.M. tienen tantas historias, aquí
no son de los que se quedan esperando, al contrario, van, pelean, acusan...” (A.S)
No solo a nivel municipal es valorada por los trabajadores sociales esta
característica positiva de los adultos mayores, sino en muchos niveles en los cuales
existen programas de trabajo con dicho grupo se ha llegado a conclusiones similares,
como es el ejemplo de algunas universidades: “Los viejos actualizándose en toda la
tecnología de hoy, la computación (...) y se interesan, yo hago clases en el programa
desde hace bastante tiempo, y puedo decir que es un agrado trabajar con A.M., en
primer lugar, diez minutos antes de que empiece la clase, están todos esperándote
con un interés increíble (...) igualito que los jóvenes, que hay que pedirles por favor