Tom Sawyer
www.librosmaravillosos.com
Mark Twain
impenetrable faz de Joe el Indio. En aquel momento la muchedumbre empezó a
agitarse y a forcejear, y se oyeron gritos de « ¡Es él!, ¡Es él!, ¡Viene él solo!»
-¿Quién?, ¿quién? -preguntaron veinte voces.
-¡Muff Potter!
-¡Eh, que se ha parado! ¡Cuidado, que da la vuelta! ¡No le dejéis escapar!
Algunos, que estaban en las ramas de los árboles, sobre la cabeza de Tom, dijeron
que no trataba de escapar, sino que parecía perplejo y vacilante.
-¡Vaya un desparpajo! -dijo un espectador`. Se conoce que ha sentido capricho por
venir y echar tranquilamente un vistazo a su obra...; no esperaba hallarse en
compañía.
La muchedumbre abrió paso, y el sheriff ostentosamente, llegó conduciendo a
Potter, cogido del brazo.
Tenía el citado la cara descompuesta y mostraba en los ojos el miedo que le
embargaba. Cuando le pusieron ante el cuerpo del asesinado tembló como con
perlesías y, cubriéndose la cara con las manos, rompió a llorar.
-No he sido yo, vecinos -dijo sollozando-; mi palabra de honor que no he hecho tal
cosa.
-¿Quién te ha acusado a ti? -gritó una voz.
El tiro dio en el blanco. Potter levantó la cara y miró en torno con una patética
desesperanza en su mirada. Vio a Joe el Indio, y exclamó:
-Joe, Joe! ¡Tú me prometiste que nunca...!
-¿Es esta navaja de usted? -dijo el sheriff, poniéndosela de pronto delante de los
ojos.
Potter se hubiera caído a no sost enerle los demás, ayudándole a sentarse en el
suelo. Entonces dijo: Ya me decía yo que si no volvía aquí y recogía la... -Se
estremeció, agitó las manos inertes, con un ademán de vencimiento, y dijo-: Díselo,
Joe, díselo todo... ya no sirve callarlo.
Huckleberry y Tom se quedaron mudos y boquiabiertos, mientras el desalmado
mentiroso iba soltando serenamente su declaración y esperaban a cada momento
que se abriría el cielo y Dios dejaría caer un rayo sobre aquella cabeza,
admirándose de ver cómo se retrasaba el golpe. Y cuando hubo terminado y, sin
embargo, continuó vivo y entero, su vacilante impulso de romper el juramento y
78
Preparado por Patricio Barros