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74 H uaylarsh M oderno : códigos , raíces y modernidad de la conquista de la wamla y ella se resiste a tal pretensión, este contrapunto tiene tres momentos: el cortejo del walaśh a la wamla, el rechazo de la wamla al walaśh y finalmente la conquista. 8° Saludo final Muestra de respeto, semejante al saludo de ingreso. Éste es un saludo de despedida antes de proceder a retirarse del escenario. 9° Parte final del baile y pasacalle de salida Es el desplazamiento para dejar el escenario, puede haber algunas figu- ras antes de proceder a retirarse (Ver Tabla 10). Es importante señalar que antes de que el Huaylarsh suba a los esce- narios era de pasacalles. Asimismo todo el desarrollo de la coreografía está acompañado de frases (en wankalimay o castellano), silbidos (por parte de los walaśh), guapidos (walaśh), mofas o burlas (wamlas) e interjecciones diversas. Desde hace ya mucho tiempo el guapido también ha sido objeto de competencia. Este grito guerrero, místico, telúrico y de poder, manifiesta el júbilo, vida o existencia. Es como decir: ¡Mírame!, ¡Este soy yo!, ¡Aquí estoy! Otras consideraciones Actualmente muchos conjuntos de Huaylarsh optan por el baile en bloques: uno de varones y el otro de mujeres, los cuales se muestran divorcia- dos en los escenarios, apartando la intensión erótica o baile de pareja, a veces incluso hasta negándola. Por otro lado el lucimiento de la variedad de pasos es muy reducido y se cree equivocadamente que la tarea de exhibir un mayor repertorio es sólo de los rescatistas a quienes se les ha denominado como ‘tradicionalistas’. Se debe entender que el Huaylarsh moderno no tiene mo- dalidades en cuanto a su forma de ejecución no es ni “ultramoderno” ni “re- contra moderno” o como otros lo llaman “de proyección”. Las únicas moda- lidades que han surgido del Huaylarsh como una sola manifestación son las distinciones antiguo y moderno, y las coreografías son importantes no para inventar otras ‘modalidades’ o ‘variedades’ sino para mostrar armónicamente la hermosura del Huaylarsh. Si hay libertad en su plasmación coreográfica ésta debe responder a su mensaje primigenio.