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H uaylarsh M oderno : códigos , raíces y modernidad
de la conquista de la wamla y ella se resiste a tal pretensión, este contrapunto
tiene tres momentos: el cortejo del walaśh a la wamla, el rechazo de la wamla
al walaśh y finalmente la conquista.
8° Saludo final
Muestra de respeto, semejante al saludo de ingreso. Éste es un saludo
de despedida antes de proceder a retirarse del escenario.
9° Parte final del baile y pasacalle de salida
Es el desplazamiento para dejar el escenario, puede haber algunas figu-
ras antes de proceder a retirarse (Ver Tabla 10).
Es importante señalar que antes de que el Huaylarsh suba a los esce-
narios era de pasacalles. Asimismo todo el desarrollo de la coreografía está
acompañado de frases (en wankalimay o castellano), silbidos (por parte de los
walaśh), guapidos (walaśh), mofas o burlas (wamlas) e interjecciones diversas.
Desde hace ya mucho tiempo el guapido también ha sido objeto de
competencia. Este grito guerrero, místico, telúrico y de poder, manifiesta el
júbilo, vida o existencia. Es como decir: ¡Mírame!, ¡Este soy yo!, ¡Aquí estoy!
Otras consideraciones
Actualmente muchos conjuntos de Huaylarsh optan por el baile en
bloques: uno de varones y el otro de mujeres, los cuales se muestran divorcia-
dos en los escenarios, apartando la intensión erótica o baile de pareja, a veces
incluso hasta negándola. Por otro lado el lucimiento de la variedad de pasos
es muy reducido y se cree equivocadamente que la tarea de exhibir un mayor
repertorio es sólo de los rescatistas a quienes se les ha denominado como
‘tradicionalistas’. Se debe entender que el Huaylarsh moderno no tiene mo-
dalidades en cuanto a su forma de ejecución no es ni “ultramoderno” ni “re-
contra moderno” o como otros lo llaman “de proyección”. Las únicas moda-
lidades que han surgido del Huaylarsh como una sola manifestación son las
distinciones antiguo y moderno, y las coreografías son importantes no para
inventar otras ‘modalidades’ o ‘variedades’ sino para mostrar armónicamente
la hermosura del Huaylarsh. Si hay libertad en su plasmación coreográfica
ésta debe responder a su mensaje primigenio.