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H uaylarsh M oderno : códigos , raíces y modernidad
terminología de Huaylarsh, que ha despertado la inquietud de los estudiosos
e investigadores, tejiendo hipótesis que no llegan a ser más que suposiciones.
El ‘waylaśh’, a partir de diversos foros, conversatorios y congresos, que-
dó reglamentado para expresarlo escrituralmente como “huaylarsh”.
Asimismo el Huaylarsh es una danza que se bailaba acompañado por
el canto a capela de las jóvenes solteras, posteriormente se le acuñará algu-
nos instrumentos, tinya y pincullo, saxo y bombo, arpa y violín, hasta llegar
actualmente a las orquestas típicas que han opacado ese agudísimo y sentido
canto de las wamlas. Este canto tradicional se mantiene vigente en lo que hoy
llamamos Huaylarsh antiguo donde el wankalimay se exhibe en su plenitud.
En el Huaylarsh moderno el canto ha sido relegado a un segundo plano, casi
sin importancia, en cuanto a la música se refiere. Manifestaba Arguedas, a su
tiempo, que «(…) las canciones populares modernas se componen en castellano; las
canciones de las fiestas tradicionales son quechuas.» (Arguedas, Obra antropoló-
gica, 2011) y esto actualmente es un hecho que se mantiene en vigencia. Así
pues la mayoría de composiciones que se han hecho en ritmo de Huaylar-
sh moderno están realizadas en español, aunque no todas las composicio-
nes musicales tienen letras. Sin embargo notamos que las coreografías van
acompañadas de expresiones wanka por ejemplo ¡Kaymi Waylaśh! 17 , ¡Likay
kayama! 18 , ¡Tuśhuy wamla! 19 , ¡Wayta wayayta! 20 , ¡Waylaśhkuna! 21 , etc., además
es frecuente, antes de ejecutar un paso, decir su nombre en wankalimay. Estas
expresiones son sólo decorativas a la estructura general del baile coreográfico
que acompaña tan igual que los guapidos que realizan los walaśh y las burlas
de las wamlas.
Respecto a los pasos que se ejecutan en el Huaylarsh moderno, en la
Tabla 6 notamos que la mayoría de estos están en wankalimay, siendo evi-
dentemente la proyección del Huaylarsh antiguo. Son más bien los acoples
actuales, los que tienen nombres en español, producto de los acontecimientos
que inspiraron su creación.
Para finalizar, la lengua materna está tan arraigada al Huaylarsh an-
tiguo que los nombres de la mayoría de instituciones que lo practican son
en wankalimay, mientras que en el moderno es raro ver una institución que
17 ¡Esto es el Huaylarsh!
18 ¡Mírame pues!
19 ¡Baila señorita!
20 ¡Flor¿?!
21 ¡Mucho Huaylarsh!