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66 H uaylarsh M oderno : códigos , raíces y modernidad ción y estado, sino que se siente feliz de ella. Se trata de un tipo culturalmente bien ajustado, a pesar de los complejos elementos que lo integran.» (Arguedas, 2011). Tras el proceso de mestizaje el campesino del Valle «no ha desgarrado por entero los patrones de conducta indios, a pesar de haber evolucionado radical- mente en lo que se refiere al concepto de la propiedad privada y del trabajo. (…) es un individuo hábil para el mercado de tipo occidental; es un productor y consumidor activo.» (2011). Así pues con el transcurrir del tiempo lo económico indirectamente va a tomar relevancia en el poblador wanka, y es precisamente esta característica la que deslinda más evidentemente al Huaylarsh antiguo del moderno. En el Huaylarsh antiguo no existe distinción económica, todos traba- jan, todos celebran. Es en el Huaylarsh moderno donde indirectamente se enseñorea este factor, imponiéndose el mestizo citadino, en el que convergen tradición y modernidad, pasado y presente, el wanka viril y jactancioso de su economía. Así pues no es extraño que algunos contraten hasta dos orquestas para acompañarlos en los días de fiesta, no es extraño que se gasten miles de soles en la adquisición de fustanes talqueados, mantas o chalecos, no es extra- ño ver en las plazas el arrobamiento de decenas y decenas de cajas de cerveza. Quizás todo esto es producto de la época pero se ha venido desarrollando paulatinamente con el crecimiento de la ciudad. El huancaíno es vanidoso, su actividad económica es básicamente el comercio, su Huaylarsh es evidencia de tales afirmaciones. He aquí una diferencia crucial entre el Huaylarsh anti- guo y moderno (Tabla 8). IDIOMA Anota Arguedas que «El término huanca denomina también al dialecto que se habla en el valle (…) se diferenciaba todavía más de la de los Incas que la lengua de los Chancas… El huanca se diferencia del quechua del Sur no sólo por variantes fonéticas sino por la estructura desinencial, de tal manera que un indi- viduo de habla chanka encuentra serias dificultades para comprender el lenguaje de un huanca. » (Arguedas, 2011). Nosotros la llamaremos Wankalimay. La lengua siempre ha sido una reserva importante del conocimiento, en ella se condensa el espíritu mismo de una nación. El Huaylarsh, danza emblemática de la Nación Wanka, entre los diversos códigos que lo com-