una fábrica. El muchacho reapareció (por supuesto, ya sin casco protector) cinco minutos después, con los pantalones desgarrados, sus partes pudendas al aire vespertino, un zapato en una mano y parte del manubrio en la otra, y preguntando con angustia a los presentes: ?¿Dónde estoy? no sean malos, díganme dónde estoy?. Otro hecho fuera de serie, sobre el que no escribió porque se trataba de un colega algo disminuido, ocurrió en el Estadio, una tarde de clásico. El colega, que era fotógrafo, alineó a los dos equipos para la imagen de rigor, pero cuando advirtió que en el visor de su Rolleiflex aparecían desenfocados, en lugar de ajustar el enfoque, hizo retroceder a los 22 jugadores hasta que el conjunto apareció impecable y sin fantasmas en su exigente visor. Hay que aclarar que al día siguiente la foto apareció muy bien enfocada. Sin embargo, la cobertura periodística que Javier nunca pudo borrar, ocurrió apenas un mes antes de abandonar el diario. Avisaron a la redacción que en una casa abandonada del barrio La Comercial había aparecido una niña que al parecer estaba muerta. Allá fue Javier y llegó junto con ??'V??6?????<:??W???&?;27R6&?WB?VF?V?G&"6????2V?fW&?W&?2????;FV?G,:???6R?F?6R;?2?V??FR??2V?fW&?W&?26??f?&?;2VRW7F&?VW'F?V???<:?F??;2??F??FW?6?F&??V?V?6?????f?W"6??&7R?F?????L:?FV?"FR?&"?6&W?FR???;?VR?,:?VVFF???6??F?6?:???FR&??F?f??VRVV???2?&??26??6???"W6&??&?V?6??&?6?VR??2???26R',:????R?<:??V?wV?;?66?<;6??6R??VVv?6R6W'&&????f?W"F??;2gVW'FV?V?FRFV?'&??V??FR??2V?fW&?W&?2?VRW&f?V??6???6?F??)4W7L:f?f?'&?;2??2???<)B?66??Rw&?L;2V?V??:?F??V??G&?W6?V?FW'&?&?R6&FR??7,:?GV???W&?<:??F?F?6R??6??;26?'&RV?7VW'V6?F???R??f?;27VfV?V?FR?6&?VR??W7F&,:?v?F??'6W'l;2?f?W"????FV?L;2F??&?RV?V?6??6Rf??f?;2?6??f?W#?f??26?R?F?FV?&????&?'&6????:2F&FR?V??&VF66?;6???FW2FRV?G&Vv"???F?)77R&?7G&?&V<:?FV?W"f?F?7W2?&??2&V<:??W6&??"V??CP???6?WB?F??2?cP??CP??3?R??3?SP??