Nueva Escuela Secundaria de la Ciudad de Buenos Aires
Con respecto a los momentos de la evaluación, es
necesario destacar que el aprendizaje de una lengua
adicional conlleva un proceso que se manifiesta en
cada alumno en tiempos acordes a su desarrollo; por
consiguiente, no es posible partir del supuesto de que
un contenido presentado en clase ha sido automáticamente incorporado por los alumnos. En otras palabras,
la enseñanza no se traduce en aprendizaje inmediato.
Se supone que la ejercitación repetitiva de aspectos lingüísticos descontextualizados puede llevar a una mecanización en la manipulación de la lengua adicional, sin
embargo, esto no significa necesariamente el aprendizaje de la misma.
Por estas mismas razones, es importante considerar
los avances que obtienen los alumnos en relación con
su propio punto de partida, y no en una estricta comparación con los otros del grupo, ya que cada alumno
avanzará en el desarrollo de la lengua adicional según
sus propios tiempos de aprendizaje. Es necesario brindar oportunidades variadas de aprender, dado que es
responsabilidad del docente aplicar en sucesivas oportunidades diferentes estrategias de enseñanza para generar aprendizaje en los alumnos.
Un programa de evaluación en las lenguas adicionales se enfocará desde los siguientes tipos de evaluación:
Evaluación formativa contextualizada (cualitativa),
que permite obtener información acerca de los logros progresivos de los alumnos –especialmente
pertinente en la enseñanza de una lengua adicional
por el modo y tiempos de aprendizaje–.
Evaluación sumativa o de logro, que permite realizar
un corte en el trayecto educativo o periodo de enseñanza y constatar logros alcanzados.
Autoevaluación, en la cual el alumno reflexiona sobre
su propio proceso y gestión de aprendizaje y sus
logros. Este tipo de evaluación debe contribuir a la
motivación para el aprendizaje, que es fundamental
en el aprendizaje de una lengua.
Co-evaluación, orientada hacia la valoración de los
logros obtenidos entre los miembros del grupo; un
tipo de evaluación que, por ser cooperativa, corresponde de manera muy adecuada al carácter comunicativo e integrador de la lengua.
A su vez, una evaluación anclada en contextos comunicativos generará la necesidad de evaluar la lengua
en uso, en relación con el ámbito de uso y la instancia de reflexión que el docente ha trabajado. Si bien
la sistematización de la lengua (formas lingüísticas, vocabulario, entre otros) es una instancia necesaria en el
aprendizaje, no es el eje central o el único referente para
evaluar avances en el aprendizaje de la lengua. Las
prácticas de la lengua en uso y la competencia para
participar en una situación comunicativa toman primordial relevancia en esta propuesta.
Es importante que el docente, en la comunicación de
los logros obtenidos, considere destacar fundamentalmente los avances obtenidos por sus alumnos, y comparta con ellos una devolución constructiva (feedback). De
esta manera, los alumnos podrán utilizar la información
recibida para revisar sus producciones, reflexionar acerca de la relación entre el significado de lo que expresan
y su intenciones comunicativas, y realizar ajustes en su
producción. Esta postura positiva de devolución contrasta con una visión más tradicional en la que la evaluación muestra a los alumnos lo que no pueden hacer.
lenguas adicionales
NES
Con respecto a los
momentos de la evaluación,
es necesario destacar
que el aprendizaje de una
lengua adicional conlleva un
proceso que se manifiesta
en cada alumno en tiempos
acordes a su desarrollo;
por consiguiente, no es
posible partir del supuesto
de que un contenido
presentado en clase ha
sido automáticamente
incorporado por los
alumnos.
Ciclo Orientado del Bachillerato
383