Test Drive | Page 49

––Muy bien ––dijo Holmes, tranquilamente––. Ya le he dado su oportunidad. Aquí están sus aposentos. Adiós. Le dejaré una nota antes de marcharme. Tras dejar a Lestrade en sus habitaciones, regresamos a nuestro hotel, donde encontramos la comida ya servida. Holmes estuvo callado y sumido en reflexiones, con una expresión de pesar en el rostro, como quien se encuentra en una situación desconcertante. ––Vamos a ver, Watson ––dijo cuando retiraron los platos––. Siéntese aquí, en esta silla, y deje que le predique un poco. No sé qué hacer y agradecería sus consejos. Encienda un cigarro y deje que me explique. ––Hágalo, por favor. ––Pues bien, al estudiar este caso hubo dos detalles de la declaración del joven McCa 'F