Y de ahí que, si nos interesa saber el calor que puede generarse mediante la combustión de un carburante en un recipiente abierto,
un horno por ejemplo, utilicemos las tablas de entalpías para calcular la variación de entalpía asociada a dicha combustión. Esta
variación se representa mediante ΔH; la letra mayúscula griega delta se utiliza en termodinámica para expresar la variación de una
cantidad. Identificamos entonces la variación calculada con el calor generado por el sistema. Un ejemplo concreto: la variación de
entalpía asociada a la combustión de un litro de gasolina es de aproximadamente 33 Megajulios (1 Megajulio, que se escribe 1 MJ, es
igual a 1 millón de julios). Así que sabemos sin necesidad de realizar ningún otro cálculo que si quemamos un litro de gasolina en un
recipiente abierto obtendremos 33 MJ de calor. Un análisis en profundidad de dicho proceso demuestra que en esa combustión el
sistema tiene que realizar un trabajo de unos 130 kilojulios (1 kilojulio, que se escribe 1 kJ, es igual a mil julios) para hacer sitio para
los gases que se generan, pero no podemos disponer de dicha energía en forma de calor.
Podríamos extraer esos 130 kJ adicionales, que son una cantidad suficiente para calentar cerca de medio litro de agua a temperatura
ambiente hasta llevarla a ebullición, si evitamos que los gases se expandan, de manera que toda la energía liberada en la combustión lo
sea en forma d