30. Estos se sentaron bajo un olivo, y Jesús reveló a Pedro,
Santiago y Juan, los misterios de la vida. Dijo:
31. El Espíritu de la eternidad es Uno inmanifestado; y éste es
Dios el Padre, Dios la Madre, Dios el Hijo en uno.
32. En la vida manifestada el Uno vino a ser el Tres, y Dios el
Padre es el Dios del Poder; y Dios la Madre es el Dios
Omnisciente; y Dios el Hijo es Amor.
33. Y Dios el Padre es el Poder de cielo y tierra; y Dios la Madre
es la sabiduría, la Santa Respiración, el Pensamiento del cielo y
de la tierra; y Dios el Hijo, el único hijo, es el Cristo y Cristo es
Amor.
34. Yo vine en forma corpórea a manifestar este amor a los
hombres.
35. Como hombre he estado sujeto a toda clase de pruebas y
tentaciones a las que está sujeta la raza humana; pero yo he
triunfado de las apariencias, con todas sus pasiones y sus
apetitos.
36. Lo que yo he hecho, todo hombre lo puede hacer.
37. Y ahora estoy en el momento de mostrar el poder que el
hombre tiene para conquistar la muerte; porque todo hombre es
Dios en forma corpórea.
38. Voy a dejar mi vida y a tomarla otra vez para que el hombre
pueda llegar a conocer los misterios de la vida, de la muerte y
de la resurrección de los muertos.
39. Abandono mi cuerpo, pero me levantaré en forma de
espíritu, con poder para manifestarme en forma tal que los ojos
mortales puedan ver.
40. Así pues en una trinidad de días mostraré la totalidad de la
vida, la totalidad de la muerte y el significado de la resurrección
de los muertos.
41. Y lo que yo hago todo hombre puede hacer.
42. Y vosotros, mis tres poderes, que constituís el círculo
interno de la Iglesia del Cristo, mostraréis a los hombres los
tres atributos de todos los dioses.
43. Pedro será conocido como el Poder de Dios, Santiago
mostrará la Sabiduría, la Mente de Dios, Juan demostrará el
Amor de Dios.
44. No temáis a los hombres porque habéis sido enviados a
hacer trabajos portentosos de Dios el Padre, Dios la Madre,
Dios el Hijo.