Test Drive | Page 350

Ambiente físico y conducta social:… 351 dose en bandera de aquellos que, a caro precio, quisieron también gallear posición, Ser Alguien. No olvidemos que el consumo del automóvil estuvo reservado inicialmente a aquellas clases sociales que no estaban obligadas a trabajar para conseguirlo. De hecho, se trataba de un consumo patentemente ostentatorio de grupos minoritarios. Por ejemplo, al principio los anuncios de la marca Cadillac que aparecían en la revista Blanco y Negro durante los años 20, ofrecían el coche como signo de prestigio social presentando incluso una pequeña lista de propietarios, casi todos con título nobiliario. d) Finalmente, entenderemos mejor este fenómeno si recordamos, con García Calvo (1994, pág. 45), que la fuerza del Automóvil Personal consistía en que incorporaba en su misma estructura el ideal democrático, es decir, el tipo de engaño necesario para la forma de dominio más perfecta: no podía ser que fuera el tren por su camino fijo y que las gentes se montaran en él según les conviniera y aprovechando sus rutas y sus horarios, sino que hacía falta que, por el contrario, cada uno fuera, por su medio propio, adonde quisiera ir y a la hora que deseara, puesto que se partía del dogma de que cada uno sabía adónde quería ir y a qué hora. Sin embargo, como con harta frecuencia lo podemos constatar, el resultado es que hoy, en su pleno desarrollo, el ideal democrático se ha hecho añicos: todos van más o menos a los mismos sitios y, además, a la misma hora, eso sí, cada uno por su cuenta y en su propio coche, con los efectos perversos que todos conocemos. En suma, «la industria automovilística y el automóvil nos han vencido una y otra vez porque son el soporte, el símbolo y el flujo esencial del sistema tecnoeconómico industrial y de mercado. El automóvil proporciona una falsa sensación de ubicuidad, de autonomía, autosuficiencia y poder» (Gaviria (1994, pág. 110), hasta tal punto que con la generalización del automóvil, añade Gaviria, quienes no tienen carné de conducir son ciudadanos en situación de exclusión social, como mínimo raros, y cualquier día sospechosos de no ser del todo humanos. Ámbito de actuación del psicólogo ambiental El ámbito de actuación de la psicología ambiental se está ampliando cada vez más. Así, en la reciente revisión de Sundstrom y colaboradores (1996b) los contenidos incluidos van más allá de las etiquetas genéricas tradicionales (mapas cognitivos, percepción ambiental, etc.), destacando la expresión influencias ambientales de la comunidad, donde se incluyen referencias a temas muy variados, desde el análisis de los estresores ambientales hasta el análisis ambiental de los delitos o las actitudes ambientales. Estos autores destacan cuatro características de la investigación reciente en psicología ambiental: la primera se refiere al hecho de que la mayor parte de las investigaciones se han realizado en contextos naturales; la segunda, la existencia de una cierta cantidad de investigación que constituye una réplica o un desarrollo de trabajos exploratorios; la tercera la constituyen la