Oesterheld, Héctor – El Eternauta y otros cuentos de ciencia ficción
Allí estaba el río. Juncos, más sauces, pero ningún lugar bueno como para
protegerme. El motor del helicóptero aturdiéndome; casi no oía las ráfagas de
la metralleta, pero seguro que me disparaba... Por fin, un tronco algo más
grueso: me acurruqué contra él, s