Daniel Blinder
entendimiento alcanzado entre la Argentina y los Estados Unidos en 1994,
previamente al ingreso argentino al MTCR, de desmantelar Falda del Carmen y la
producción de motores cohetes” (Wikileaks, 12/05/2008). Con este dato, la diplomacia
estadounidense confirma que sí hubo promesas por parte de la administración
Menem de cancelar el proyecto misilístico y no desarrollar otro en el futuro.
“El programa Cóndor representaba un serio problema de proliferación de misiles, y
un asunto irritante para la relación bilateral. Esta situación fue posteriormente
agravada cuando la Argentina intentó camuflar -y por lo tanto mantener- el programa
Cóndor, llamándolo un programa de lanzador satelital. Lanzadores y misiles balísticos
son casi idénticos en diseño, fabricación y funcionamiento. Dichas tecnologías son
esencialmente intercambiables [...] Cualquier cohete capaz de poner un satélite en
órbita está por definición en la categoría I del MTCR” (Wikileaks, 12/05/2008). Si bien
aquí no se dice nada nuevo, es destacable que lo digan funcionarios
estadounidenses, reconociendo que hay una cuestión de mercado y otra de
seguridad, y que constituye una línea difusa. Como fruto de la negociación entre el
gobierno argentino y el estadounidense, “y tal como consta en los registros
diplomáticos desde 1992, la Argentina nunca desarrollaría lanzadores propios”
(Wikileaks, 12/05/2008). Así lo describe el documento, cuando cuenta todas las
medidas convenidas por los dos países, desmantelando piezas técnicas clave para
no desarrollar ni combustible ni motores cohete. “Por nuestro conocimiento, la
Argentina ha honrado el acuerdo”, sostienen (Wikileaks, 12/05/2008).
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Varotto ha vuelto a ratificar que no existe ninguna intención más que desarrollar
capacidades propias no bélicas. “En relación a los acuerdos de 1992, dijo que el
compromiso sobre no desarrollar lanzadores era en un previsible futuro, y que nunca
dijo que para siempre, y que al pasar el tiempo, también cambió la situación del país”
(Wikileaks, 12/05/2008). Con respecto al uso de las instalaciones de Falda del
Carmen, el director de la CONAE aseguró a sus interlocutores estadounidenses que
todo lo relacionado al Cóndor ha sido desmantelado, y que se utiliza el mismo parque
industrial, para distintas actividades. También aclaró que “mientras el Cóndor II era un
cohete de combustible sólido, el Tronador es de combustible líquido” (Wikileaks,
12/05/2008). No obstante, los Estados Unidos, así como también los socios del
MTCR, esperaban que la Argentina mantuviera los acuerdos de 1992 para evitar que
cayera la tecnología en manos de gobiernos proliferantes o terroristas (Wikileaks,
12/05/2008).
Con todo, el cable plantea que a pesar de las diferencias y las preocupaciones
generadas, mientras la Argentina sea un país comprometido con la no proliferación,
no hay por qué erosionar la relación bilateral, y que los Estados Unidos comprenden,
pero no comparten, el deseo de su contraparte sudamericana para tener lanzadores
contemplados en la categoría I del MTCR (Wikileaks, 12/05/2008). Más adelante, y
tipificado como “confidencial”, el cable explica los puntos de diálogo entre los dos
países. Se destaca el diálogo existente, la cooperación en todos los ámbitos
internacionales, y en el control de las tecnologías de misiles. En ese escenario, se
postula que los Estados Unidos están abiertos a dialogar acerca del desarrollo del
inyector satelital de desarrollo propio de la Argentina, y que hay cosas mencionadas
en estas páginas que preocupan a ambas partes, como la no proliferación, y el
Revista CTS, nº 29, vol. 10, Mayo de 2015 (pág. 65-89)