795 Italia
La información sobre la música secular es deficiente. Han llegado a nosotros algunas canciones de jongleur del siglo XII y sabemos que para el siglo XIII era muy popular la música de trovadores. También eran populares en esa época las canciones dancísticas monofónicas conocidas como * ballate, así como su contraparte religiosa, el * laude responsorial que cantaban los hermanos laicos de las comunidades franciscanas y las confraternidades flagelantes en el fervor religioso de finales del siglo XIII. Han sobrevivido algunos manuscritos de música polifónica secular del siglo XIV que se practicaba en las cortes del norte de los Scaligeri en Verona y de los Visconti en Milán, así como en otras partes; éstos contienen piezas animadas llamadas“ madrigales”, típicamente italianas en su exigencia de virtuosismo( véase MADRIGAL, 2) de compositores como Gherardello da Firenze, Giovanni da Cascia y Jacopo da Bologna, la figura más famosa de su momento, a quien se atribuye el tratado L’ arte del biscanto. Otras formas son las * caccia, originalmente madrigales con cánones cuyos textos describen fielmente escenas al aire libre, particularmente cacerías, y las ballata polifónicas, las cuales, comenzaron a reemplazar a los madrigales en popularidad hacia finales del siglo.
El estilo del * Ars Nova francés comenzó a afectar a Italia sólo a mediados del siglo XIV. El gran maestro italiano de la segunda mitad del siglo, Francesco Landini, usaba notación francesa e inclusive, en contadas ocasiones, * isorritmo, si bien nunca adoptó las complejidades del Ars Nova francés e italiano y se mantuvo independiente de los estilos franceses contemporáneos, aunque posteriormente se utilizó subtilitas( véase ARS SUBTILIOR) y se siguieron los modelos franceses en el periodo del Gran Cisma( 1378-1417).
Después de este periodo, cuya riqueza de actividad es quizá erróneamente sugerida por la supervivencia de manuscritos, hay una significativa carencia de materiales primarios, lo cual hace parecer al siglo XV desierto de genio nativo. De hecho, había una tradición oral de canto de varios tipos que se ejecutaban con laúd o viola da gamba y Leonardo Giustiniani, un noble veneciano nombró bajo su apelativo un género de dichas canciones, típicas de la ahora predominante visión humanista. También había ejecutantes de laúdes y teclados que eran los favoritos de varias cortes. Aún así, la música se vio cada vez más influida por extranjeros. El regreso de los papas a Roma tras su exilio en Aviñón en la segunda década del siglo, probablemente impulsó un nuevo internacionalismo, como lo demuestran la vida profesional de Dufay en Roma y sus relaciones con Florencia, Ferrara y Rimini.
La cappella que estableció en Nápoles Alfonso I de Aragón fue imitada por otras casas nobles, particularmente la de los Sforza en Milán y la de los Este en Ferrara; los Medici alentaron la música en las iglesias florentinas, pero para ellos el haber establecido una cappella habría ofendido la sensibilidad de la Florencia republicana. La contratación que hizo Alfonso de un músico del norte, Johannes Tinctoris, en su capilla, fue imitada por estas familias; así pues, el hecho de que Dufay y Josquin estuvieran activos en Milán e Isaac en Florencia, impulsó la difusión del tipo de polifonía que se había desarrollado en los Países Bajos. Si estos compositores tuvieron poca influencia en el arte local de la canción, tuvieron gran influjo en otras áreas de la vida musical italiana.
3. 1500-1640 Para 1500 se había establecido un nuevo patrón de institución musical en Italia. Si bien en Roma y los Estados Papales había una serie de iglesias que contaban con excelentes coros dirigidos por un maestro di cappella( a menudo extranjero), ya se había dado una transferencia de patrocinio. Los príncipes y sus familias de las afluentes cortes del norte ya habían sido marcadas por la nueva educación humanística( véase RENACIMIEN- TO, EL), y rivalizaban entre ellas para encontrar compositores, intérpretes y cantantes de calidad, no tanto para dirigir la música de sus capillas sino más bien para formar parte de su séquito. El área musical de la corte de la familia Este estuvo activa durante todo el siglo, hasta que la carencia de un heredero varón hizo que Ferrara fuera absorbido por los Estados Papales en 1597. El casamiento de Isabella d’ Este y Francesco II Gonzaga en 1490 generó un entusiasmo similar en Mantua, aunque en ese caso fue más intermitente. Fueron los músicos de Mantua, Cara y Trombocino, quienes en la forma de la * frottola trajeron una nueva sofisticación a la canción local. Además de esto y la forma del strambotto, de una ligereza similar, más textos literarios como los de Petrarca se musicalizaron para voz y laúd.
Venecia siguió la tendencia dominante de emplear músicos del norte de Europa cuando Willaert fue nombrado maestro di cappella en San Marcos en 1527. La importancia que tenía la música en la ciudad había empezado antes, cuando en 1498 * Petrucci estableció allí la primera imprenta musical y durante los siguientes 20 años imprimió una buena cantidad de música secular