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términos, que antes significaban“ relativamente rápido” y“ lento”, en la actualidad significan“ con alegría” y“ tranquilamente”). En la música medieval, en la renacentista y en gran parte de la barroca, la guía principal de tiempo era simplemente el indicador de compás, con los signos proporcionales para indicar los cambios de tiempo. Así como la música ha ido aumentando constantemente sus paletas armónica y dinámica, el rango normal de los tiempos musicales probablemente también ha ido creciendo. La mayor flexibilidad del tiempo dentro de un mismo movimiento es sin duda un recurso adecuado para gran parte de la música del siglo XIX, sin embargo, el concepto original del tempo * rubato parece haber cambiado. Para los músicos de los siglos
XVII y XVIII, incluyendo a Mozart y posiblemente hasta Chopin y otros, la mano derecha del pianista tenía libertad rítmica en los pasajes adagio, mientras que el acompañamiento de la izquierda mantenía un ritmo relativamente estricto.
7. Ritmo La notación rítmica casi nunca es exacta, sino aproximada. La sucesión de notas de igual valor en el canto llano ofrece una infinita posibilidad de modificaciones rítmicas. La práctica rítmica propia del jazz, que transforma pares de notas iguales() en valores desiguales( o), se menciona por primera vez a mediados del siglo XVI. Este recurso fue común en la interpretación musical barroca, y aunque no exclusivamente, en especial en la música francesa; véase NOTES
INÉGALES). Un recurso cercanamente relacionado es el aumento de valores de puntillo( doble puntillo), donde q. e h se convierte en q.. x h. En la música preclásica es raro encontrar por escrito el doble puntillo. En la música barroca a menudo se presenta una discrepancia
entre las figuras, cuya interpretación suele ser ambigua. Es evidente que Bach enseñaba a sus alumnos la diferencia entre ambas, mientras que otros prefirieron la elisión de una en la otra. Incluso en las canciones de Schubert, Schumann y Brahms, no siempre queda claro si figuras rítmicas de este tipo deben diferenciarse o no.
8. Fraseo y articulación Estos elementos llegan a ser más importantes que el tiempo para establecer el carácter de una composición. En la música de la Edad Media y comienzos del Renacimiento prácticamente no existen indicaciones sobre estos elementos, a excepción de unos pocos aspectos de notación, como el neuma liquescente( véase NOTA-
CIÓN, 1). La digitación de la música para * teclado sugiere que la técnica de toque separado de las notas evolucionó muy lentamente hasta el legato continuo del siglo XIX. Esta evolución es equiparable a la transición de un golpe de arco por cada nota en la música para cuerdas del siglo XVI a las notas ligadas en un solo arco y los cambios de arco imperceptibles del siglo XIX. Los arcos fabricados en el Barroco favorecen el no-legato natural, mientras que los fabricados por Tourte, de uso común a partir de 1800, producen una calidad sonora muy distinta.
La desigualdad deliberada de toque en la técnica de teclado antigua encuentra también un paralelismo en la técnica de * lengüeteo que usan los ejecutantes de instrumentos de aliento, la cual suele ser más sutil que la de épocas posteriores; igual que éstas, los golpes de arco antiguos raramente empleaban el ataque enérgico moderno. La música vocal está sujeta a mayores conjeturas aunque, al parecer, los floridos adornos de Caccini y Monteverdi se articulaban con la garganta y por lo mismo eran rápidos y ligeros. Los símbolos gráficos de articulación( como las ligaduras) comenzaron a aparecer en el siglo XVII y se escribieron con mayor frecuencia en la música posterior, sin que esto signifique que su interpretación deje de ser ambigua.
9. Dinámica La música romántica a gran escala ha originado un amplio rango de posibilidades dinámicas y dramáticas cuyo uso sin duda es improcedente en la música medieval y renacentista, donde la ausencia de indicaciones refleja el hecho de que, aparte de ciertas sutilezas de fraseo, la dinámica básica está determinada por el tamaño y conformación del conjunto. En una obra extensa, como una misa, toda variación dinámica se logra mediante un cambio de textura( por ejemplo, la reducción de un coro a cinco voces a un trío vocal), que equivale a un cambio de registro en la música para órgano. Por otra parte, el rango dinámico de muchos instrumentos por lo general era menor que en la actualidad. Aunque alguna música para laúd del siglo XVI tiene indicaciones dinámicas, la dinámica como elemento compositivo serio coincide con el surgimiento de la familia del violín. Los efectos de contraste y de eco fueron explotados primero por los compositores italianos barrocos y comenzó a ser frecuente el uso de abreviaturas como f( forte) y p( piano). Los grandes salones y teatros para el público del siglo XVIII propiciaron el aumento de tamaño de