Teoría Diccionario Oxford De La Música A - K | Page 778

783 interpretación musical
Los primeros pasos para establecer los principios de interpretación musical corresponden a quienes se ocupan de la edición y la publicación de música impresa( véase PUBLICACIÓN). Con la obra de compositores vivos debería haber menos problemas, pero las partituras alteradas de tantas obras conocidas del siglo XIX, que en ocasiones incorporan la idiosincracia personal de intérpretes individuales, es un problema demasiado frecuente( aun cuando preserven información valiosa sobre determinados estilos interpretativos). La música antigua presupone muchos problemas distintos, como la transposición de la música litúrgica del siglo XVI con fines de adaptación a una sonoridad moderna, la aplicación de las reglas de la * musica ficta o la interpretación de la canción trovadoresca bajo una métrica regular o libre. Todos estos temas son sumamente complejos y difíciles de resolver.
Es posible encontrar notación musical suplementaria en fuentes diversas. Las tradiciones folclóricas pueden contener ciertas características de tradiciones de arte antiguas y algunos elementos de la interpretación pianística moderna( y de la enseñanza) guardan vínculos con Liszt y Brahms. Pero la evidencia que ofrece la música grabada, sin duda una invaluable fuente de información sobre las prácticas compositivas e interpretativas de los compositores, a menudo ponen de manifiesto el carácter especulativo de dichas“ tradiciones”. Las grabaciones realizadas por Stravinski constituyen un legado fascinante, mientras que las de Elgar revelan significativas diferencias en el estilo interpretativo orquestal acostumbrado en su época.
Para la música de épocas anteriores al sonido grabado se depende casi exclusivamente de los instrumentos que han sobrevivido, su iconografía y, principalmente, de la palabra escrita, todos ellos sustitutos pobres de la evidencia auditiva que ofrece el registro grabado. Toda pista presenta intrincados problemas de interpretación. Un violín Stradivari con cuerdas de tripa en su estado antiguo original puede reflejar las ideas concebidas por los ejecutantes de su tiempo, pero un órgano barroco en su estado original no ofrece las mismas posibilidades. Una pintura medieval de ángeles músicos no prueba que sus rabeles, arpas y laúdes fueran usados en la música litúrgica, pero al menos ofrece una idea de las actividades musicales realizadas por los hombres de su tiempo. Entre las fuentes escritas, los tratados suelen prometer más de lo que ofrecen – A Plaine and Easie Introduction to Practicall Musicke( 1597) de Morley sólo enseña notación y elementos rudimentarios de composición – y en ocasiones aconsejan seguir prácticas de“ buen gusto” que no quedan claras o la imitación de una obra de primer nivel.
Otras guías son más detalladas, como los tratados de Ganassi, Praetorius, Mace, Hotteterre, Geminiani, Leopold Mozart, Quantz, François Couperin, C. P. E. Bach y Altenburg, que cubren una variedad de disciplinas y ejemplos interpretativos. En ocasiones se publicaron prólogos prácticos( Caccini, Viadana, Frescobaldi, Schütz, Muffat) y, a partir del siglo XIX, algunos compositores han escrito sobre los aspectos interpretativos de su propia música( Berlioz, Wagner, Stravinski). La correspondencia epistolar puede ofrecer una luz sobre las prácticas musicales de una época( Monteverdi, Mozart, Beethoven), como también las crónicas de músicos viajeros( Burney, los Novellos), los periodistas( Pepys), los dramaturgos( Shakespeare), los poetas( Chaucer), los novelistas( Hardy), los críticos( Shaw) y así sucesivamente. Si bien la utilidad de estos textos es innegable, es importante tomar en cuenta que la interpretación moderna de un lenguaje de otra época corre el riesgo de desviarse de su significado original.
En una categoría aparte se encuentran los diferentes archivos privados y de instituciones públicas que tuvieron músicos a su servicio. Éstos pueden revelar el tamaño y la conformación de una agrupación musical, los instrumentos disponibles y los que estaban de moda o el papel que desempeñaba cada músico. La reunión de toda esta diversidad de fuentes puede servir para aclarar el panorama de las prácticas interpretativas de otros tiempos.
2. Notas no escritas Dentro de esta categoría lo más especulativo probablemente sea agregar acompañamiento a las canciones monofónicas medievales. Muy poco se sabe de esta práctica, excepto que el acompañamiento solía usar instrumentos de cuerda. Los acompañamientos no escritos ni especificados para la polifonía del siglo XVI posiblemente fueron simples acordes de algún tipo que en cierto modo anticiparon la práctica del * continuo en los albores del Barroco. En contraste, los estilos de continuo en los siglos XVII y XVIII están bastante bien documentados, aunque cada instrumento, conjunto instrumental y ejecución requiere una * realización específica. El acompañamiento del recitativo, en particular, es un arte fluido y discursivo, por lo que es muy probable que los acordes de las cantatas de J. S. Bach se tocaran con duraciones breves( es decir, con valor de q, a pesar