instrumentos musicales mecánicos 776
Otros órganos electrónicos producen las alturas básicas por medio de osciladores electrónicos en lugar de ruedas de tono y usan separadores de frecuencia para generar nuevas alturas a partir de éstas. La complejidad de estos instrumentos justifica que tengan consolas tan elaboradas como las de los órganos tubulares más grandes, así como tres o cuatro manuales, pedalera, controles de registros, palancas y pistones. Sus fabricantes sostienen que pueden hacer lo mismo que un órgano tubular por una fracción de su precio. La opinión de los organistas respecto a tales afirmaciones están claramente divididas, pero el ahorro en precio es innegable y ha llevado a su instalación en muchas iglesias y salas de concierto.
No hay duda de su funcionalidad en los estratos más modestos del mercado y los órganos tubulares hoy en día no pueden competir con los órganos electrónicos para uso doméstico o de estudio. Hay instrumentos de muy bajo costo cuyo rango es de aproximadamente dos octavas, con alrededor de media docena de sonidos instrumentales y una caja de percusiones integrada que proporciona acompañamientos rítmicos en un amplio rango de compases y ritmos de baile. Instrumentos más elaborados y costosos tienen un teclado completo y algunas veces un segundo manual con medio rango o con el rango completo, incluso una pedalera de una octava. Casi todos cuentan con una entrada para audífonos, de manera que el ejecutante pueda disfrutar como si el sonido llenase una catedral sin perturbar la paz de quienes le rodean.
Se fabrican también instrumentos para imitar pianos y clavecines, aunque no con tanto éxito, pues el ataque de la púa o del martillo es mucho más difícil de imitar que el sonido de un órgano; asimismo, el ataque del sonido suele revelar si éste es producido o no mediante una simulación electrónica. Una vez más, la economía es la ventaja principal, pues su costo es sustancialmente menor que el del instrumento real y no es necesario afinarlo ni darle mantenimiento.
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( Upper Saddle River, NJ, 1977). instrumentos musicales mecánicos. Instrumentos en los que el sonido se produce mediante un mecanismo activado por el ejecutante, a diferencia de los * instrumentos automáticos que no requieren un ejecutante. El mecanismo más común consiste en un cilindro que gira sobre su propio eje; la superficie del cilindro cuenta con una serie de agujas distribuidas en lugares específicos que, dependiendo del instrumento, accionan palancas que abren compuertas( válvulas) por las que el aire entra a los tubos( en organillos y órganos de cilindro), pulsan cuerdas( clavecines o espinetas de cilindro), golpean cuerdas( pianos de cilindro), golpean campanas( carillones) o pulsan lengüetas metálicas( cajas musicales). En el siglo XIX se introdujo una nueva tecnología con libros de tarjetas perforadas en forma de acordeón y rollos de papel operados con sistemas mecánicos o neumáticos; a diferencia de la superficie limitada de los cilindros, las tarjetas y rollos de papel podían tener la longitud que se deseara.
Los órganos simples que imitan el canto de las aves datan de los siglos segundo y tercero antes de Cristo y siguieron utilizándose en Bizancio a lo largo de la Edad Media. El registro escrito más antiguo que se conoce de un instrumento con cilindro giratorio se encuentra en un manuscrito árabe del siglo IX. En el siglo XIV los grandes relojes de las torres de los edificios importantes contaban con mecanismos de cilindro y campanas para marcar las horas. A partir del siglo XVI comenzó la fabricación de órganos y espinetas con cilindros giratorios. En Suiza se han fabricado cajas musicales desde el siglo XVIII. A partir del siglo XIX ha aparecido gran variedad de instrumentos elaborados que pueden imitar orquestas completas( orchestrions); algunos funcionan con monedas. En el siglo XIX, las tarjetas perforadas comenzaron a desplazar los sistemas de cilindro de los órganos de parques de atracciones y ferias; en esa misma época apareció la pianola, que funciona con rollos de papel perforado.
El funcionamiento de todos los cilindros es prácticamente el mismo. El cilindro tiene una serie de perforaciones circulares espaciadas entre sí formando hileras en torno a la circunferencia; cada perforación coincide con una palanca que, en el caso del órgano, abre una compuerta por la que el aire entra al tubo correspondiente para una nota específica. Puesto que la velocidad de la rotación del cilindro es uniforme, cuando en