Teoría Diccionario Oxford De La Música A - K | Seite 765

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de Britten. Sin embargo, el concepto de teatro musical pertenece más bien a las innovaciones de un trío de contemporáneos cercanos, Alexander Goehr, Peter Maxwell Davis y Harrison Birtwistle. Ellos no sólo crearon un género caracterizado por una visión libre de las formas dramática y narrativa, dos principios a menudo intrincadamente fusionados, sino que sus métodos también fueron ampliamente adoptados en las creaciones operísticas más importantes. Sus innovaciones a partir de la década de 1960 tienen paralelos en compositores europeos como Berio, aunque parece ser que tuvieron desarrollos independientes; de hecho, desde el siglo XVI, estos tres compositores fueron los primeros que lograron un impacto significativo en el desarrollo de la música fuera de Inglaterra. Tanto ellos como muchos de sus colegas más jóvenes han seguido experimentando con corrientes como el * serialismo integral, la * música aleatoria, el * minimalismo y las tendencias posmodernas dirigidas hacia el transculturalismo y el poliestilismo.
Enfatizar los aspectos innovadores de la música inglesa de finales del siglo XX, no significa ignorar las igualmente poderosas fuerzas del conservadurismo. Hasta muy recientemente los estudios avanzados en ejecución y la cultura de los festivales y los premios, estuvieron dirigidos principalmente hacia una interpretación convencional de los clásicos establecidos. Antes de la década de 1970 se hizo muy poco para preparar a la mayoría de los alumnos para afrontar las exigencias tanto de la música nueva como de la música preclásica con una visión consciente del estilo; las programaciones de conciertos y las temporadas de las casas de ópera se mantuvieron igualmente predecibles. Este conservadurismo se vio desafiado, aunque nunca completamente superado, por un número de espíritus precursores, entre los cuales debe mencionarse especialmente a William Glock( 1908-2000), nombrado director de música de la
BBC en 1959( véase RADIODIFUSIÓN). Su contratación de Pierre Boulez como director de la BBC Symphony Orchestra en la década de 1970 contribuyó en gran medida a elevar los estándares de la interpretación de la música contemporánea, al tiempo que un interés cada vez mayor en el movimiento de la música antigua sostenía la creciente demanda de las interpretaciones con criterios históricos. El repertorio coral tradicional de las catedrales anglicanas y fundaciones similares sorprendentemente aseguraron un retorno a la vida posterior a la guerra; una reducción en el número de los servicios permitió un mejoramiento gradual en la calidad de las ejecuciones y una selección más amplia de música, extendiéndose tanto hacia el periodo Tudor como hacia nueva música, alguna de ésta comisionada especialmente.
Aparte de las divisiones causadas por conflictos bélicos que involucraron a la población entera, el siglo XX fue testigo de una constante y creciente institucionalización y comercialización de la música. Los avances tecnológicos, sobre todo en grabación y radiodifusión, estimularon la demanda de música e hicieron un largo camino para satisfacerla, quizá en cierto detrimento de la música“ en vivo” y del teatro. Esto se aplica en mayor medida a la música popular, a menudo manejada por las modas estadunidenses del jazz, el rock y los musicales, de modo que“ la música” hoy en día se refiere tanto a una industria multimillonaria como a una forma de arte exigente y particularmente gratificante.
La música también se ha visto afectada por el creciente papel de la nación / Estado como proveedora de las exigencias de sus ciudadanos. En la segunda mitad del siglo XX, el lugar de la música en la educación estatal se amplió de manera significativa, espoleado quizá por el prematuro alto perfil de la enormemente exitosa National Youth Orchestra of Great Britain, fundada en 1947 por Ruth Railton. Asimismo, el estudio de la música en universidades se benefició de la expansión masiva de la educación superior en la década de 1960. Sin embargo, las artes interpretativas serias han requerido de manera creciente enormes subsidios del Estado para mantenerlas con vida, especialmente después de la segunda Guerra Mundial. Los cambios sociales han reducido el elemento de patrocinio privado, siendo éste, en cualquier caso, casi siempre dirigido hacia actividades convencionales. Los políticos socialdemócratas preponderantes de la posguerra inglesa( aun más los del periodo de la era Thatcher, 1979-1990), han mantenido un nivel de financiamiento estatal para las artes muy inferior al de Europa Occidental, y el subsidio estatal a iniciativas de alto perfil, considerado como elitista( la ópera en particular), ha sido objeto de constantes ataques de la prensa populista. Los gobiernos tratan de cuadrar el círculo insistiendo en un mayor acceso a las artes, pero a fin de cuentas existe un inevitable conflicto entre el patrocinio a las instituciones más grandes en la capital y el dispendio de las exigencias prioritarias de la mayoría de los votantes.
7. Conclusiones El fin del milenio es un buen momento para hacer un inventario. A lo largo de más de 1 000 años, Inglaterra